El plan secreto de la Casa Rosada para salvar la reelección de Milei: reforma política y el costo del caso Adorni
El oficialismo acelera la reforma política para evitar el efecto PASO, mientras el caso Adorni desgasta a los militantes en la calle. ¿Podrá Milei ordenar su frente a tiempo?
En el Gobierno aseguran que sin reforma política, Javier Milei no llega a 2027. Mientras el caso Adorni golpea a la militancia libertaria en las provincias, Balcarce 50 acelera las negociaciones para destrabar las PASO y ordenar el armado electoral.
Dos frentes de batalla preocupan en la Casa Rosada. Por un lado, el futuro de las primarias abiertas; por el otro, el impacto del escándalo patrimonial de Manuel Adorni en los militantes de base. En el oficialismo admiten que ya pasó la fecha límite que se habían fijado para tener media sanción en el Senado —antes del Mundial—, pero insisten: “La reforma va a salir. Es la obsesión interna”.
¿Por qué el Gobierno teme a las PASO?
En Balcarce 50 hacen números. Si hay primarias, Milei podría quedar en 34 o 38 puntos, mientras el peronismo y la oposición suman más. “Podés tener un estrés financiero que te complique”, advierten. Sin PASO, en cambio, especulan con que el Presidente supere los 40 puntos en una elección general polarizada.
La alternativa que gana volumen es convertir las PASO en un sistema optativo. Así, los partidos sin competencia interna no tendrían que participar, y se abriría una vía de negociación con gobernadores, radicales y sectores del PRO. Eduardo “Lule” Menem, mano derecha de Karina Milei, es el encargado de empujar la reforma, mientras Diego Santilli reúne a los gobernadores para conseguir votos en el Congreso.
El costo territorial del caso Adorni
En paralelo, referentes del interior trasladan quejas: militantes que ponen mesas en plazas y recorren calles reciben insultos y hasta les tiran monedas diciendo “Tomá, para Adorni”. “Nadie lo quiere defender porque no parece creíble su versión. Los pibes se sienten unos boludos”, confiesan desde un sector libertario.
El problema golpea justo cuando Karina Milei y Lule Menem buscan consolidar el control territorial del partido de cara a 2027. Las quejas aún no llegaron formalmente a la hermana del Presidente ni a él mismo, pero circulan entre armadores y funcionarios.
En el Gabinete, la mayoría quiere que Adorni se vaya. Celebraron la llegada de Adrián Ravier como nuevo vocero, con la esperanza de que la comunicación oficial se enfoque en economía y gestión, sin que cada conferencia derive en preguntas sobre el patrimonio del jefe de Gabinete. Sin embargo, cerca de Milei aseguran: “Lo va a sostener hasta el final”.
La reforma electoral y el recambio en la vocería son dos caras de una misma urgencia: ordenar el frente político antes de la campaña, evitar una primaria que desestabilice la economía y separar al Presidente del caso que más erosiona a su militancia.
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