El pedido de Jaldo en el Tedeum que dejó sin palabras a los presentes
Entre el protocolo y la emoción, el gobernador y el obispo auxiliar lanzaron un mensaje que interpela a toda la sociedad. ¿Qué dijeron que generó tanto impacto?
El gobernador Osvaldo Jaldo participó este lunes del Solemne Tedeum en la Catedral de San Miguel de Tucumán, donde lanzó un mensaje que resonó fuerte entre las autoridades presentes. “Hoy no hay lugar para la grieta ni para las divisiones”, afirmó durante la conmemoración del 216 aniversario de la Revolución de Mayo.
La ceremonia fue presidida por el Arzobispo de Tucumán, Monseñor Carlos Sánchez, y el obispo auxiliar, Monseñor Roberto José Ferrari, quien estuvo a cargo de la homilía. Asistieron también la intendenta Rossana Chahla, ministros, legisladores y representantes de las fuerzas vivas.
¿Qué dijo Jaldo sobre el rol histórico de Tucumán?
El gobernador destacó la participación decisiva de la provincia en la Batalla del 24 de Septiembre de 1812 y en la Declaración de la Independencia de 1816. “Tucumán tuvo un rol protagónico con la batalla comandada por el general Manuel Belgrano”, recordó.
Además, convocó a fortalecer la unidad nacional y el diálogo institucional en un contexto social y económico complejo. “La democracia nos permite elegir, pero eso no quiere decir que nos tengamos que dividir”, sostuvo.
El llamado a la unidad y la paz social
Jaldo pidió dejar de lado las divisiones y priorizar los consensos. “La patria argentina necesita de todos sus hijos”, señaló. También se refirió a las dificultades que atraviesan muchas familias: “Hay problemas económicos y sociales, hay familias que no la están pasando bien”.
Por su parte, el vicegobernador Miguel Acevedo instó a “buscar un diálogo permanente” para trabajar por una provincia que incluya a todos. La intendenta Chahla resaltó la importancia de mantener vivo el espíritu de Mayo mediante el diálogo y la cercanía con la comunidad.
La homilía del obispo auxiliar: un mensaje contra la indiferencia
Monseñor Ferrari advirtió sobre las situaciones de vulnerabilidad social y pidió construir consensos. “Hoy en nuestra Patria hay gritos que a algunos les molestan: el grito de los jubilados, de los universitarios, de las personas con discapacidad”, expresó.
El religioso remarcó la necesidad de escuchar al otro y generar espacios de encuentro. “No somos enemigos; podemos ser adversarios, pero nunca enemigos”, afirmó. Finalmente, convocó a defender los valores democráticos: “Amamos la Patria. Cuidemos nuestros valores y cuidemos nuestra Patria”.



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