El negocio que explotó en redes y ahora acumula una deuda millonaria: cheques sin fondo por $316 millones
Cheques sin fondo, deudas millonarias y una influencer que usó sus ahorros de luna de miel para pagar sueldos. ¿Qué pasó con la marca que facturó un millón de dólares?
La marca de suplementos Diabla, creada por la influencer Delfina Ferro, enfrenta una crisis financiera que quedó expuesta en los registros del Banco Central. La empresa, que construyó su éxito en redes sociales y llegó a abrir un local en un shopping, registra cheques rechazados por más de $316 millones, según la Central de Deudores.
De acuerdo con los datos oficiales, figuran seis documentos impagos por $316.206.228,49, todos rechazados por falta de fondos. De ese total, dos fueron cancelados por $56.206.228,49, por lo que el saldo pendiente supera los $260 millones.
¿Qué dijo la dueña sobre la crisis?
La propia Ferro había anticipado dificultades semanas atrás. En un video que se viralizó, explicó: “Nos descalzamos con la entrada y salida de pagos”. Allí contó que tuvo que aportar fondos personales para cubrir salarios.
A comienzos de abril, la fundadora relató que debía afrontar el pago de sueldos por unos u$s30.000 y que la empresa no contaba con la liquidez suficiente. Para cubrir esa obligación, recurrió a ahorros personales que tenía destinados a su luna de miel. “Habrá que poner 30 lucas de mi fondo de luna de miel”, señaló.
Los números detrás del crecimiento
Ferro explicó que la empresa cuenta con un equipo de más de 20 personas y que el crecimiento de los últimos años también elevó los compromisos fijos: salarios, producción, logística y pagos vinculados a la operación diaria. Además, planteó que el escenario de consumo más débil complicó la caja. “El consumo bajó muchísimo”, dijo, y aclaró que no lo veía solo en su rubro sino también en distintas industrias.
Según la emprendedora, el escenario actual presenta múltiples presiones: “Baja el consumo, no baja la carga impositiva, suben los sueldos, todo sube y no hay ningún respiro”. En el caso de Diabla, una parte de los insumos está atada al dólar. La propia Ferro ya había mencionado el impacto de la devaluación posterior a las elecciones de 2023.
Una empresa sin inversores externos
La compañía se desarrolló sin inversores externos. Ferro explicó en distintas entrevistas que mantiene el 100% de la marca y que el financiamiento salió de capital propio, reinversión de ingresos y su actividad como creadora de contenido. “Yo soy influencer para vivir y para capitalizar Diabla”, dijo cuando contó por qué podía cubrir con fondos personales el desfasaje de la empresa.
De la viralización al despliegue comercial
Diabla nació oficialmente en agosto de 2023. Ferro estudió actuación en Nueva York y, al regresar a la Argentina, empezó a investigar sobre alimentación y bienestar a partir de su experiencia personal con el hipotiroidismo. Detectó productos que veía en el exterior y que no encontraba en el mercado local. Viajó a los Estados Unidos, recorrió góndolas, analizó ingredientes y comenzó a trabajar con especialistas en alimentos para desarrollar su propia línea.
En paralelo, empezó a construir su comunidad en redes sociales. Hoy supera los 180.000 seguidores en Instagram. El primer lanzamiento fue un blend de hierbas. Luego llegaron las barritas y, más tarde, el producto que cambió la escala de la compañía: Supergreens, un suplemento en polvo que se volvió viral y agotó los primeros lotes en pocos minutos.
Según contó Ferro, la empresa pasó de tener entre 10 y 15 ventas diarias a promediar unas 400 operaciones por día. En algunos lanzamientos se habilitaban 500 unidades y el stock duraba menos de media hora. Supergreens se convirtió en el producto más vendido y llegó a representar cerca del 40% de la facturación.
Con ese impulso, Diabla amplió su portfolio: blends, barritas, cookies, multivitamínicos, probióticos y proteína. También incorporó un modelo de suscripción, que llegó a reunir unos 500 clientes.
Proyecciones y expansión truncada
En sus primeros 18 meses, la empresa superó el millón de dólares de facturación. Para 2025, proyectaba ingresos por más de los u$s9 millones, apoyada en el canal online, la recompra de clientes y la expansión hacia puntos de venta físicos. Ese año, la marca abrió un local en Paseo Alcorta. Según había informado la compañía, en su primer mes se ubicó entre los locales con mayor cantidad de tickets emitidos del shopping.
El plan comercial también incluía acuerdos con dietéticas, tiendas especializadas y puntos de venta que ofrecieran la línea completa. Durante 2025, la compañía también avanzó con colaboraciones junto a otras marcas: helados proteicos, café proteico y productos pensados para ampliar los momentos de consumo. Para 2026, la estrategia apuntaba menos a sumar lanzamientos y más a mejorar fórmulas, desarrollar nuevos formatos y fortalecer alianzas.
En paralelo, Diabla inició una prueba en Uruguay, con acuerdos en puntos de venta vinculados al consumo saludable y locales gastronómicos de Punta del Este y José Ignacio.
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