El misterio nuclear que podría hacer tambalear el acuerdo entre Estados Unidos e Irán
¿Qué esconde el acuerdo que promete paz pero deja el tema nuclear para después? Los detalles que nadie cuenta sobre la negociación que podría cambiar Medio Oriente.
Un memorando histórico entre Washington y Teherán promete desescalar Medio Oriente, pero deja para después la discusión más explosiva: el futuro del programa atómico iraní. ¿Qué pasará con el uranio enriquecido?
La posible firma del Memorándum de Islamabad entre Estados Unidos e Irán aparece ante el mundo como un paso hacia la paz en Medio Oriente. Sin embargo, detrás del cese de hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz y el alivio de sanciones, se esconde una discusión delicada: qué ocurrirá con el programa nuclear iraní.
Ese punto, corazón de la disputa entre ambos países desde hace más de dos décadas, quedó deliberadamente fuera de las definiciones inmediatas del acuerdo y será debatido durante los 60 días posteriores a la eventual firma del memorando.
¿Qué dice Irán?
Según explicó el canciller iraní Abbas Araghchi, el documento actualmente en negociación funciona como un marco general para reducir tensiones y abrir una nueva etapa de diálogo. La cuestión nuclear, en cambio, será objeto de conversaciones específicas que comenzarán una vez formalizado el entendimiento político entre ambas partes.
Desde la perspectiva iraní, cualquier acuerdo definitivo debe reconocer el derecho del país a mantener un programa nuclear con fines civiles. Teherán insiste además en que las reservas de uranio enriquecido acumuladas no deben ser trasladadas al exterior. La posición defendida por Araghchi es que el excedente sea procesado y diluido dentro del territorio iraní.

La postura de Estados Unidos
Del otro lado, Estados Unidos busca garantías mucho más estrictas. Diversas versiones surgidas de las negociaciones sostienen que Washington pretende compromisos verificables sobre el enriquecimiento de uranio y mecanismos que impidan a Irán desarrollar armamento nuclear en el futuro.
Esa diferencia explica por qué el memorando fue diseñado en dos etapas. La primera apunta a frenar el conflicto abierto desde febrero, normalizar el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz y generar condiciones mínimas de confianza. La segunda estará dedicada exclusivamente a resolver el expediente nuclear, considerado el asunto más complejo de toda la negociación.

El factor político e Israel
La discusión no será solamente técnica. También tendrá una fuerte dimensión política. En Irán existen sectores que desconfían profundamente de Washington y recuerdan los antecedentes de acuerdos incumplidos. Por ese motivo, las autoridades iraníes advirtieron que no avanzarán hacia un pacto definitivo si antes no se implementan los compromisos asumidos en el memorando inicial.
Al mismo tiempo, Israel observa con preocupación el proceso. Las autoridades israelíes dejaron en claro que consideran insuficiente cualquier acuerdo que no incluya restricciones severas sobre la infraestructura nuclear iraní y sobre sus capacidades estratégicas futuras.
También puede interesarle