El mar se traga la costa: el alarmante avance que amenaza a un paraíso turístico
El océano avanza sin freno sobre los acantilados de Quequén, amenazando casas y playas. ¿Alcanzará la solución prometida para salvar este paraíso?
En la ciudad balnearia de Quequén, provincia de Buenos Aires, el mar avanza sin piedad sobre los acantilados, potenciado por la erosión y la acción de los loros barranqueros que perforan el terreno. El océano ya se ha tragado 2500 metros de playa y pone en riesgo a las propiedades frente al mar.
El problema se agravó desde 2008, cuando la extensión de la Escollera Sur del puerto de Quequén interrumpió el flujo natural de arena. En casi 20 años, desapareció un tramo de la avenida Costanera y las defensas de rocas han sido insuficientes.
¿Qué solución se plantea?
El Consorcio de Gestión del Puerto de Quequén evalúa un refulado, similar al realizado en Mar del Plata en 1998, para recuperar la arena. El presidente del ente, Mariano Carrillo, confirmó hace un mes y medio el compromiso de avanzar con el estudio de impacto ambiental. “Es una obra necesaria para devolverle a Quequén toda su grandeza”, afirmó.
Sin embargo, el proceso se ha demorado por urgencias en el puerto, como una protesta de camioneros que paralizó la operatoria tres semanas.
Voces de alarma
Vecinos como Verónica Bertoldi, que vive hace cuatro años en Bahía de los Vientos, relatan cómo el mar se acerca peligrosamente. “Cuando llegamos, los autos paraban delante de nuestro complejo; hoy no quedó nada”, dice. Martín Palleiro, radicado desde hace 26 años, señala que ya no se puede caminar por la playa porque el agua está contra el acantilado.
El ingeniero Néstor Diez advierte que el avance del mar es exponencial y propone combinar el refulado con escollerados para retener la arena. “Uno sin lo otro implicará cuestión de tiempo para que todo vuelva a ser como hoy”, explica.
Las nuevas construcciones en altura, de hasta cuatro pisos, ofrecen vistas al mar, pero las casas en primera línea ya sienten el peligro. La comunidad espera que el puerto cumpla su compromiso antes de que el mar se lleve más que arena.
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