El “gurú del blue” lanza su receta para la tormenta financiera: ¿Dónde poner la plata ahora?
¿Cómo proteger los ahorros en medio de la crisis internacional? Salvador Di Stefano, el “gurú del blue”, revela su estrategia defensiva y señala el activo que considera la gran oportunidad en el mercado local actual.
En un mundo convulsionado por guerras y mercados volátiles, Salvador Di Stefano, el reconocido analista tucumano, traza un mapa de inversión urgente para los ahorristas argentinos. Su diagnóstico es claro: hay que bajar el riesgo, refugiarse en activos duros y mirar con lupa una oportunidad clave en bonos. La crisis internacional, con el petróleo al alza y las monedas emergentes bajo presión, exige una estrategia defensiva.
Según Di Stefano, la prolongación del conflicto entre Rusia y Ucrania, sumado a las tensiones en Medio Oriente, elevan la prima de riesgo global. “La crisis bélica que vive el mundo no encuentra una salida rápida, más bien nos trae mucha más incertidumbre”, advierte el analista. Este escenario revive el fantasma de la estanflación y sacude los cimientos de los mercados emergentes.
¿Bonos en dólares, la gran apuesta?
Frente a este panorama, el manual de Di Stefano es contundente: reducir deudas, disminuir exposición a la renta variable y priorizar la renta fija. “El manual de un mercado en crisis indica que hay que alivianar las deudas, bajar exposición en renta variable, y cargar renta fisa”, señala. Dentro de esa estrategia, los bonos soberanos en dólares emergen como su recomendación estrella.
La tesis central es que, con un tipo de cambio que encuentra un piso en torno a los $1.400, estos títulos ofrecen una ecuación atractiva. “El dólar en $1.400 es un buen piso para construir una posición interesante de bonos en dólares”, afirma. Menciona que bonos con vencimiento en 2027 rinden cerca del 5.5% anual, mientras que el Bonar 2029 ofrece retornos cercanos al 9.5% anual.
Su preferencia no se limita a los plazos cortos. Papeles como el AL35, AE38 o AL41, con tasas del orden del 10% anual, lucen atractivos. Di Stefano sostiene que en el contexto actual, el dólar “no tiene mucho para bajar” y el rendimiento de estos instrumentos supera ampliamente la tasa internacional.
La sombra de las elecciones de 2027 sobre los bonos
Un análisis político subyace en su diagnóstico del mercado. Para el consultor, los inversores distinguen claramente entre los bonos que vencen bajo la actual administración y aquellos que lo hacen después de 2027. “El riesgo de que en las elecciones presidenciales 2027 gane un presidente que no apoye la economía de mercado está latente, y eso se nota en las cotizaciones de los bonos”, sostiene.
Esta prima de riesgo adicional sobre los títulos más largos, sin embargo, es vista por Di Stefano como una oportunidad. Considera que la actual gestión tiene altas chances de continuar, por lo que ese castigo de mercado podría abrir una ventana para inversores dispuestos a asumir el riesgo político.
¿Por qué el dólar tendría un piso en $1.400?
La lectura sobre el tipo de cambio es fundamental para su estrategia. Di Stefano plantea que Argentina podría verse parcialmente beneficiada por el contexto global. La suba del petróleo y de sus sustitutos, como los biocombustibles, alienta el precio de commodities clave para el país.
“Argentina en este contexto se ve beneficiada por la suba del petróleo, y sus sustitutos, como los biocombustibles, lo que alienta la suba de la soja y el maíz”, explica. A esto suma mejoras en los precios del trigo, la leche y la carne, lo que se traduciría en mayor ingreso de divisas.
Ese flujo adicional de dólares obligaría al Banco Central a administrar con firmeza el mercado cambiario. En ese marco, Di Stefano afirma que “en torno de $1.400 el dólar está construyendo un piso”. Advierte que si el tipo de cambio cayera por debajo de ese nivel, muchas empresas enfrentarían una compresión de márgenes, forzándolas a eficientizar costos.
Las zonas de cautela: pesos y acciones selectivas
El analista muestra escepticismo hacia los instrumentos en moneda local. “En materia de letras en pesos la tasa se ubica entre el 33% y 35% anual, no nos parece atractiva”, afirma. Su pronóstico de inflación entre 28% y 30% anual deja, a su juicio, un premio muy escaso para asumir el riesgo de permanecer en pesos.
En el mercado accionario, su postura es de extrema selectividad. “Las acciones hay que mirarlas con cuidado”, resume. Dentro del sector energético, diferencia a YPF, más ligada al mercado interno, de Vista Energy, que captura mejor la suba internacional del crudo por su perfil exportador.
Muestra prudencia con los bancos: “Las acciones bancarias han sufrido demasiado, hay que desensillar hasta que aclare”. Sobre Mercado Libre sugiere seguirla de cerca, destacando su fuerte generación de ganancias pese a los golpes recientes. Entre los casos positivos rescata a Adecoagro, beneficiada por su exposición a fertilizantes y la suba del precio de la urea.
La receta final para navegar la tormenta
La conclusión de Di Stefano es netamente defensiva. “El manual nos dice que tenemos que andar con luz alta o con la rienda corta”, grafica. Su receta para la cartera se traduce en puntos concretos: bajar endeudamiento, privilegiar bonos en dólares, tener mínima exposición a letras en pesos, ser muy selectivo con acciones y diversificar, esperando mejores puntos de entrada en renta variable.
En un mercado sacudido por la guerra, el crudo y la volatilidad, la estrategia del “gurú del blue” apunta a preservar capital, cubrirse en moneda dura y aprovechar los rendimientos que aún ofrecen los bonos soberanos argentinos, mientras se espera que aclare el panorama global.
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