El Gobierno evitó la interpelación a Adorni en el Senado y derivó el debate a comisión
¿Logró el Gobierno esquivar la interpelación a Adorni? Los detalles de la jugada que derivó el debate a comisión y dejó en suspenso la pulseada reglamentaria.
El oficialismo logró frenar la sesión en la que la oposición buscaba interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al no reunir el quórum necesario. La Casa Rosada activó una jugada coordinada con bloques dialoguistas para trasladar la discusión a la comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por el libertario Agustín Coto, que fue convocada para el martes 1 de julio a las 15.
La decisión evitó una pulseada de resultado incierto en el recinto, donde la oposición necesitaba 37 votos para avanzar con la interpelación si se aplicaba mayoría absoluta, o una mayoría calificada de dos tercios si se mantenía la exigencia del oficialismo. La caída de la sesión postergó también el resto del temario gubernamental, que incluía el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, pliegos judiciales, ascensos diplomáticos y convenios internacionales.
¿Quiénes estuvieron en las negociaciones?
El Ejecutivo envió a parte de su mesa política al Congreso: el ministro del Interior, Diego Santilli; el subsecretario Eduardo “Lule” Menem; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt, nexo con Karina Milei y Adorni. Desde la Casa Rosada, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, siguió de cerca la situación, siendo una de las principales sostenedoras de Adorni.
La convocatoria a comisión busca dar una salida a los bloques que no quieren votar junto al kirchnerismo ni aparecer como defensores directos de Adorni. La estrategia replica la utilizada en Diputados, donde el oficialismo logró que el PRO, la UCR y sectores provinciales no dieran quórum a cambio de abrir el debate en comisión.
La pulseada reglamentaria que quedó inconclusa
Patricia Bullrich, jefa del bloque de La Libertad Avanza, buscó sostener el acta de Labor Parlamentaria que exigía dos tercios de los presentes para tratar los proyectos contra Adorni sobre tablas. José Mayans, jefe del bloque peronista, reclamaba mayoría absoluta. La diferencia era decisiva: con mayoría absoluta, la oposición necesitaba 37 votos; con dos tercios, el oficialismo podía bloquear con una minoría. La caída de la sesión evitó que esa disputa quedara saldada.
La incertidumbre creció por las posiciones de aliados como el PRO, que presentó su propio proyecto para interpelar a Adorni a través de Martín Goerling, aunque acompañó la postura reglamentaria del oficialismo. Sectores de la UCR y bloques provinciales cuestionaban al jefe de Gabinete, pero sin querer alinearse con una ofensiva kirchnerista.
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