El giro inesperado de la derecha estadounidense: de halcones a pragmáticos con Irán

¿Halcones convertidos en palomas? El giro de la derecha estadounidense hacia Irán que nadie esperaba. Descubrí los detalles de este cambio histórico.

Por infotucuman · 25/06/2026 · min de lectura
El giro inesperado de la derecha estadounidense: de halcones a pragmáticos con Irán

Un cambio sísmico recorre la derecha de Estados Unidos. Sectores clave del Partido Republicano, liderados por el propio Donald Trump, están abandonando la tradicional postura belicista hacia Irán para abrazar una visión más pragmática. ¿Qué hay detrás de esta transformación que podría redefinir la política exterior estadounidense?

En los últimos meses, especialmente desde que el gobierno de Trump defendió su acuerdo de paz preliminar, se ha afianzado una perspectiva diferente en algunos sectores conservadores: Irán como un país pragmático con el que Estados Unidos puede y debe aprender a convivir. Este cambio radical lo ha liderado el presidente Trump, quien la semana pasada calificó a los líderes iraníes de “gente fuerte, gente inteligente”. Pero va mucho más allá de él.

¿Quién impulsa el cambio?

El vicepresidente JD Vance se ha convertido en el principal defensor de esta nueva postura. Los conservadores, que durante mucho tiempo mostraron una tendencia aislacionista, han recibido un nuevo ímpetu. Incluso algunos de los llamados halcones, que siempre tuvieron un enfoque más agresivo, han cambiado de tono.

Sin embargo, es demasiado pronto para saber si este cambio durará. Muchos republicanos mantienen su postura de línea dura, y Trump ha amenazado de vez en cuando con reanudar la guerra. Parte de este giro podría deberse a la conocida tendencia de la era Trump a alinearse con un presidente voluble.

Pero las entrevistas muestran que el giro de la derecha está impulsado por factores que van más allá del deseo de Trump de desentenderse del conflicto. Hay un cambio generacional en el partido que se aleja del apoyo incondicional a Israel, el archienemigo de Irán, e incluso muestra, a regañadientes, cierta admiración por la capacidad del régimen iraní para resistir semanas de bombardeos intensos.

Las voces del nuevo discurso

“Irán se ha defendido. Bien por Irán”, dijo Curt Mills, director ejecutivo de The American Conservative, transmitiendo lo que describió como el mensaje de Trump a los estadounidenses. “Y eso significa que a Estados Unidos solo le interesa bajarle un poco los humos a estos tipos”. Mills, de 35 años, dirige una revista fundada por Patrick Buchanan, uno de los aislacionistas originales del conservadurismo moderno. Defiende desde hace mucho tiempo la moderación en política exterior, una opinión que, según las encuestas, comparten muchos republicanos más jóvenes. “Decir que estamos en contra de pelear contra Irán desde la derecha es cada vez menos tabú”, agregó.

Stephen Bannon, exasesor principal de Trump, describió al presidente como un “negociador y un pragmático” que ahora sabe que “no va a celebrar una ceremonia de rendición en el acorazado Misuri, en el puerto de Bandar Abbas”. Bannon evocó las antiguas guerras de Persia contra Grecia y Roma para explicar la dificultad de Trump para derrotar a Irán: “Se atrincheran y se afianzan con fuerza”.

Por su parte, Anna Kelly, vocera de la Casa Blanca, dijo que la guerra contra Irán había “destruido con éxito” gran parte del ejército del país, y que los negociadores ahora estaban “trabajando para eliminar de una vez por todas la capacidad nuclear de Irán”. “El presidente no toma estas decisiones importantes de seguridad nacional para complacer a los presentadores de pódcast o a los comentaristas de sillón de los grupos de expertos”, afirmó Kelly. “Su única prioridad es lo que más le conviene al pueblo estadounidense”.

Pero como muestra de que la Casa Blanca está al tanto de los cambios políticos, Vance acudió la semana pasada al programa de Megyn Kelly para promocionar el acuerdo de paz preliminar. Kelly, expresentadora de Fox News con cuatro millones de suscriptores en YouTube, se ha convertido en la voz de los republicanos desencantados con la política exterior de Trump. “Los halcones actúan basándose en una visión anticuada del mundo y de la actitud y capacidad estadounidenses”, dijo Kelly. “Los iraníes no van a ceder. Les ha ido bien en esta guerra”.

Resistencias y contradicciones

No todos están de acuerdo. El senador Ted Cruz, republicano por Texas, dijo en su pódcast que Trump ahora está “recibiendo muy malos consejos” sobre Irán porque “dar miles de millones de dólares a unos lunáticos teocráticos es una idea muy, muy mala”. El senador Tim Sheehy, de Montana, dijo en Fox & Friends que los líderes de Irán siguen “queriéndonos muertos a ti y a mí”.

Pero incluso en el Senado, bastión de los conservadores más agresivos, se nota un cambio de tono. Roger Marshall, senador republicano por Kansas, que en abril dijo que negociar con “fanáticos religiosos irracionales” era “casi imposible”, argumentó este mes en CNN que se podría permitir a Irán tener misiles porque “deberían poder defenderse”. En Fox Radio, dijo que no quería parecer “un defensor de Irán”, pero repitió el mantra de “no a las guerras eternas” al explicar por qué Estados Unidos debería negociar una salida del conflicto. “Ya hemos perdido a 13 soldados estadounidenses, básicamente defendiendo a Israel en su mayor parte y tratando de eliminar las armas nucleares”, dijo.

El factor generacional

Estos cambios pueden deberse, en parte, a que los políticos conservadores se están dando cuenta de un cambio generacional en la forma en que sus posibles votantes perciben el lugar de Estados Unidos en el mundo. Una encuesta del New York Times/Siena del mes pasado reveló que el 53% de los posibles simpatizantes republicanos menores de 45 años se oponían a la guerra en Irán, frente al 22% de los mayores de 45 años. El 54% de los más jóvenes dijo que Trump apoyaba demasiado a Israel, frente a solo el 16% del grupo de mayor edad. Y casi tres cuartas partes de los menores de 45 años dijeron que Estados Unidos debería prestar menos atención a los problemas en el extranjero, frente al 40% de los mayores de 45 años.

Estas diferencias también quedaron patentes en la perspectiva relativamente positiva que tienen los seguidores republicanos más jóvenes sobre el expresentador de Fox News Tucker Carlson —un 41% de opinión favorable, un 23% desfavorable—, a pesar de que Trump se ha referido a él y a Kelly como “PERDEDORES” con “COEFICIENTE INTELECTUAL BAJO”. Carlson es quizás el conservador que se opone con mayor vehemencia a la guerra.

La semana pasada, Carlson publicó una entrevista con Trita Parsi, crítico de la guerra contra Irán y cofundador del Quincy Institute for Responsible Statecraft. Le dijo a Parsi que Irán saldría de la guerra como “una gran potencia mundial” gracias a su capacidad para cerrar el estrecho de Ormuz, una ruta clave para gran parte del petróleo mundial. Parsi dijo que Irán se había vuelto “mucho más fuerte, al menos de manera temporal” y que ya le había dicho al gobierno de Trump, al inicio de la guerra, que era un error.

En una entrevista telefónica, Parsi dijo que había mantenido “conversaciones continuas” con funcionarios del gobierno sobre Irán desde principios del año pasado, incluso “con la gente que está en la mesa de negociaciones”. También dijo que a una parte de la derecha estadounidense “francamente no le importa Irán”. “Están más enfadados por el hecho de que se iniciara la guerra en primer lugar que por el hecho de que Estados Unidos sufriera una derrota estratégica”, afirmó Parsi. “Eso te da una idea de lo mucho que ha cambiado la percepción sobre Irán”.

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