El gendarme argentino que estuvo 448 días en una prisión venezolana finalmente regresó al país
Después de más de un año en una prisión venezolana, un gendarme argentino tocó suelo patrio. La historia detrás de su secuestro y la lucha desesperada por su libertad te dejará sin aliento.
Tras más de un año de cautiverio en el tenebroso centro El Rodeo 1, el gendarme Nahuel Gallo pisó suelo argentino en la madrugada de este lunes. Su liberación, confirmada el domingo, puso fin a un calvario de 448 días bajo el régimen de Nicolás Maduro, donde fue acusado sin pruebas de espionaje. En el Aeropuerto Internacional de Ezeiza lo esperaban su esposa, María Alexandra Gómez, y altas autoridades nacionales.
¿Cómo fue el momento del reencuentro?
El avión que transportaba a Gallo aterrizó pasadas las 04:30. En la terminal aérea ya se encontraban su pareja, quien había arribado pasadas las 02:00, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y la senadora Patricia Bullrich. También acudieron representantes de la Gendarmería Nacional para recibir al uniformado.
Este reencuentro fue posible después de que, esta misma semana, Gallo lograra comunicarse por primera vez con su mujer desde su encierro. Ese diálogo, que se escuchó en medio de una entrevista radial, confirmó que estaba vivo y detenido en El Rodeo 1, generando una mezcla de alivio y esperanza en su familia.
El secuestro que conmocionó a la Argentina
Todo comenzó el 8 de diciembre de 2024. Gallo, que entonces tenía 34 años, ingresó a Venezuela desde Colombia por el Puente Internacional Francisco de Paula Santander. Su objetivo era visitar a su pareja y a su hijo en la localidad de Táchira, durante una licencia anual ordinaria autorizada por la Gendarmería Nacional.
Sin embargo, el dictador Nicolás Maduro y su mano derecha, Diosdado Cabello, lo acusaron de “cumplir una misión” y espionaje, sin presentar prueba alguna. Así, fue sometido a una desaparición forzada, incomunicado y aislado, sin proceso formal ni asistencia legal o consular.
Mientras su familia pedía desesperadamente su liberación, el Gobierno argentino elevó reclamos ante la OEA, la ONU y la Corte Penal Internacional. Gallo quedó atrapado en El Helicoide, un centro clandestino controlado por el Cártel de los Soles, donde los rehenes eran torturados y amenazados.
La lucha que precedió a la libertad
La esperanza de liberación comenzó a crecer entre los familiares el pasado 3 de enero, cuando tropas de Estados Unidos capturaron a Nicolás Maduro. En la transición a cargo de Delcy Rodríguez, se inició la liberación de presos políticos.
Un factor clave fue que todos los extranjeros detenidos en El Rodeo 1 iniciaron una huelga de hambre. Exigían que se les aplicara la ley de amnistía que el régimen había aprobado para presos políticos. Después de varios días sin comer, las autoridades venezolanas cedieron.
Testimonios de sobrevivientes, como el colombiano Iván Colmenares, indicaban que Gallo resistía físicamente, pero enfrentaba un cruel régimen de aislamiento y tormentos psicológicos. Su familia supo de su situación a través de estos relatos.
Finalmente, su liberación fue confirmada cerca de las 19 horas del domingo 1° de marzo. Horas después, el gendarme argentino que pasó 448 días como rehén de una narcodictadura, por fin volvía a casa.
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