El fin de semana promete un cambio brusco: ¿Qué se espera para los próximos días?
Un meteorólogo local revela detalles sorprendentes sobre el clima del fin de semana y lo que se viene después. ¿Estás preparado para lo que podría ocurrir?
Un frente frío amenaza con cambiar radicalmente el clima en la provincia, pasando de días templados a tormentas y un marcado descenso de temperatura. El meteorólogo Cristofer Brito advirtió que el viernes y sábado serán estables y agradables, con máximas que podrían alcanzar los 28 grados, pero el domingo traerá un giro inesperado.
Según Brito, para el domingo rige una alerta amarilla por tormentas, con precipitaciones previstas principalmente entre las 15:00 y las 18:00, aunque podrían extenderse hasta la madrugada del lunes. En ese período se esperan acumulados de entre 15 y 50 milímetros, con posibilidad de granizo pequeño durante la noche.
El especialista explicó que el ingreso del frente frío chocará con la actual masa de aire cálido y húmedo, lo que generará tormentas localmente fuertes y un descenso térmico posterior, con condiciones compatibles con el inicio de una ola de frío en la provincia.
¿Por qué el riesgo es mayor este año?
Brito advirtió además que los suelos tucumanos se encuentran “totalmente saturados” tras un verano con lluvias récord, lo que incrementa el riesgo de anegamientos rápidos. “En condiciones normales no lo sentirías, pero al tener un suelo que ya no absorbe nada de agua, termina colapsando”, explicó en FM La Tucumana 95.9.
El meteorólogo señaló que caminos transitados como la ruta 38 pueden transformarse rápidamente en zonas anegadas bajo estas condiciones, lo que requiere especial precaución por parte de los conductores y residentes.

¿Qué se espera para mayo y el invierno?
En cuanto al corto plazo, Brito estimó que mayo podría comenzar con condiciones húmedas, y que recién hacia mediados de ese mes se registraría una disminución más marcada de las precipitaciones.
Respecto al invierno, el meteorólogo descartó un escenario de frío extremo y sostuvo que la formación del fenómeno El Niño favorecería una temporada con temperaturas menos intensas de lo habitual y un retorno temprano de las lluvias entre septiembre y octubre.
Estas proyecciones se dan tras un ciclo anual con nubosidad persistente y registros excepcionales de precipitaciones, como en Monteros, donde cayó casi el doble de lo habitual para un año normal, marcando un patrón climático atípico que continúa influyendo en las predicciones.

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