El fin de semana largo que prometía y no cumplió: viajaron menos, gastaron menos y se quedaron menos tiempo
El fin de semana largo del Día del Trabajador dejó números en rojo: menos turistas, estadías más cortas y un gasto real en caída. ¿Qué pasó con los viajeros? Los detalles del informe de CAME.
El cuarto fin de semana largo del año movilizó a 1.066.464 turistas en todo el país, pero los números no acompañaron las expectativas del sector. La estadía promedio fue de apenas dos noches, un 25,9% menor que en 2025, y el gasto total real cayó un 32,9%. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el impacto económico directo fue de $235.008 millones, aunque con un consumo más contenido y selectivo.
En comparación con 2025, la cantidad de viajeros bajó un 8%, aunque hay que tener en cuenta que el año pasado el fin de semana tuvo cuatro días. Sin embargo, si se compara contra el mismo feriado de 2023, que al igual que éste fue de tres días, el crecimiento de turistas fue del 16%. El gasto promedio diario por turista fue de $110.181, con una caída real del 1,6% frente al año anterior.
¿Qué pasó con los destinos?
La principal característica del fin de semana fue la fuerte segmentación territorial de la demanda. El movimiento no se distribuyó de manera homogénea, sino que se concentró en destinos con eventos puntuales, propuestas diferenciales o atractivos consolidados. Las condiciones climáticas fueron favorables en gran parte del país, especialmente en las regiones central y norte, con buen tiempo y jornadas templadas que acompañaron las actividades al aire libre.
Los destinos tradicionales como CABA, Mendoza, Córdoba, Bariloche y Puerto Iguazú mantuvieron su capacidad de atracción, aunque con niveles más moderados que en otros fines de semana largos. Por otro lado, se destacaron localidades que traccionaron su demanda a partir de eventos específicos: Goya, con la Fiesta Nacional del Surubí; La Cumbre, con el Desafío del Río Pinto; Concordia, con el TC2000; y Yerba Buena, en Tucumán, mostraron niveles de ocupación elevados.
Hubo mayor protagonismo de destinos intermedios que captaron movimiento a partir de agendas locales, como San Antonio de Areco, Cañuelas y Baradero en la provincia de Buenos Aires, o Villa Yacanto, Villa del Dique y San Lorenzo en Córdoba, impulsadas por propuestas gastronómicas, ferias y eventos culturales. Los destinos emergentes continuaron consolidándose, con casos como Andalgalá en Catamarca, Tolhuin en Tierra del Fuego o el corredor del Alto Neuquén.
En lo que va del año pasaron cuatro fines de semana largos, en los que viajaron 7.940.720 turistas y gastaron $2.282.083 millones. Frente a los mismos primeros cuatro fines de semana largos del 2025 se viajó un 8,1% más en cantidad de turistas.
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