El féretro de Jamenei atraviesa Nayaf en medio de una multitud y bombardeos
Multitudes despiden a Jamenei en Nayaf mientras Estados Unidos e Irán intercambian ataques. ¿Qué pasará con la región?
El cortejo fúnebre del líder supremo iraní, Alí Jamenei, colmó las calles de la ciudad santa de Nayaf este miércoles, en medio de un nuevo estallido del conflicto con Estados Unidos. Miles de dolientes despidieron al ayatollah entre bombardeos y ataques cruzados que sacuden la región.
Irán inició el sábado seis días de ceremonias para honrar a su líder, fallecido el 28 de febrero en el primer día de la guerra con Israel y Estados Unidos, tras más de tres décadas en el poder. Los rituales incluyen homenajes en Irak, país de mayoría chiíta con fuertes lazos con Teherán.
Un cortejo en medio de la tormenta
El traslado del féretro se produjo mientras Washington anunció haber bombardeado decenas de objetivos militares iraníes en represalia por un ataque contra tres barcos en el estrecho de Ormuz. Por su parte, los Guardianes de la Revolución iraníes respondieron con ataques contra bases estadounidenses en Baréin y Kuwait.
Las autoridades iraquíes declararon feriado el miércoles y desplegaron un amplio dispositivo de seguridad para las ceremonias. Los restos del ayatollah llegaron la noche del martes al aeropuerto internacional de Nayaf, donde fueron recibidos por el presidente iraní, Masud Pezeshkian; el canciller Abás Araqchi; y el primer ministro iraquí, Ali al Zaidi.
Uno de los hijos de Jamenei, Mustafa, estuvo presente en el cortejo. Sin embargo, su otro hijo, Mojtaba, designado como su sucesor en marzo, no ha sido visto en público desde entonces.
Pancartas que desafían a Washington
Las calles de Nayaf se llenaron de retratos del ayatollah y banderas iraquíes. “Nos despedimos de ti”, rezaba una pancarta en Kerbala, mientras otra mostraba una foto de Jamenei con la leyenda: “Aquel que humilló a Estados Unidos”.
La ciudad, principal centro de seminarios chiítas, fue el escenario de una procesión de seis kilómetros hasta el santuario del imán Alí, yerno del profeta Mahoma. Decenas de clérigos esperaban para rezar sobre el féretro, que luego será trasladado a Kerbala, al santuario del imán Husein y su hermano Abás.

Con información de AFP.
También puede interesarle