El encubrimiento que conmociona a Tucumán: la amiga que mintió para proteger a un asesino
¿Hasta dónde puede llegar la lealtad mal entendida? La justicia tucumana acaba de dictar sentencia en un caso que revela la trama de mentiras tejida para ocultar un crimen atroz. Descubrí todos los detalles de la condena y la confesión que cambiò todo.
Una mujer enfrenta la justicia tucumana tras admitir que falseó su testimonio para obstruir la investigación del brutal crimen de Paulina Lebbos. Casi dos décadas después de la desaparición y muerte de la joven estudiante, Virginia Mercado recibió una condena de tres años de prisión condicional por el delito de encubrimiento agravado. La sentencia fue dictada por el Tribunal en lo Criminal de la Segunda Nominación de Tucumán, cerrando un capítulo oscuro en este caso que marcó a la provincia.
¿Qué reveló el juicio?
Durante la audiencia, que se desarrolló a través de una videoconferencia desde su domicilio en Aguaray, Salta, Mercado reconoció ante los jueces Sandra Mendoza, Alejandro Noguera y José Orellana que mintió en sus declaraciones originales. Su objetivo, según la fiscalía, fue desviar la atención de los investigadores y proteger al verdadero responsable del homicidio de la joven de 22 años, ocurrido en 2007.
El tribunal consideró probado que sus falsedades perjudicaron sustancialmente la búsqueda de la verdad. La pena de tres años de ejecución condicional implica que no irá a prisión siempre que cumpla con ciertas reglas de conducta durante ese período. La defensa de Mercado había solicitado su absolución, argumentando que su cambio de versión se debió a “presiones”, pero los magistrados no encontraron mérito en ese planteo.
Un crimen que aún duele
Paulina Lebbos, estudiante de Comunicación Social, fue vista por última vez con vida el 2 de junio de 2007. Su cuerpo fue encontrado días después en un descampado de la capital tucumana. Virginia Mercado, quien se presentaba como su amiga, fue una de las últimas personas en verla con vida y su testimonio inicial fue clave, aunque engañoso, para las primeras líneas de investigación.
La reconstrucción de los hechos, en la que participó la propia Mercado bajo la supervisión del fiscal Alejandro Noguera, mostró posteriormente incongruencias en su relato. El caso, seguido de cerca por la opinión pública tucumana durante años, tuvo a Alberto Lebbos, padre de la víctima, como un persistente buscador de justicia.
El peso de la mentira
La sentencia del tribunal tucumano sienta un precedente sobre las consecuencias de obstruir la administración de justicia. Más allá de la pena condicional, el fallo representa una condena social y moral para Mercado, cuya vida quedó ligada para siempre a este trágico episodio. El Poder Judicial de Tucumán demostró que, incluso después de mucho tiempo, las piezas falsas en un caso pueden ser identificadas y sancionadas.
Para la familia Lebbos, este resultado parcial es un paso más en su largo camino por esclarecer completamente los hechos y lograr una condena integral. El caso sigue abierto en lo que respecta a la autoría material del homicidio, manteniendo viva la esperanza de una justicia completa para Paulina.
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