El emporio de Lázaro Báez en Santa Cruz se transforma en un polo productivo estatal
El gobierno de Santa Cruz convierte el predio de Austral Construcciones, emblema de corrupción K, en un polo productivo con fábricas de alimentos, textiles y casas modulares tras una inversión de 2 millones de dólares.
El gobierno de Santa Cruz inició la reconversión del predio de 14 hectáreas que fue sede de Austral Construcciones, la empresa de Lázaro Báez condenada por corrupción. Tras una inversión de dos millones de dólares, las 22 instalaciones albergarán fábricas textiles, de alimentos y casas modulares, buscando revertir la matriz productiva provincial.
Un mes atrás, las autoridades de la provincia de Santa Cruz, a través de la empresa estatal Santa Cruz Puede SAU, tomaron posesión de un predio que simboliza una de las mayores causas de corrupción de la última década. Se trata de las 14 hectáreas y los veintidós galpones que albergaron la sede central de Austral Construcciones (ACSA), la firma del empresario Lázaro Báez. La adquisición, por un valor de dos millones de dólares, marca el inicio de un ambicioso proyecto para instalar un polo productivo donde antes funcionó un “emblema de la corrupción”, según la justicia federal.
De la opulencia al abandono
El recorrido por el predio, ubicado sobre la Ruta Nacional 3 en el acceso a Río Gallegos, revela la magnitud de lo que fue y lo que es hoy. Donde antes había un cementerio de maquinaria pesada y un vasto parque automotor, ahora solo se observa un gran estacionamiento vacío y desolado. El único vestigio visible de la compañía es un logo despintado sobre un mástil de cemento sin bandera. Austral Construcciones, la firma a la que el gobierno kirchnerista le adjudicó 51 contratos de obra pública vial de manera irregular con sobreprecios que promediaron el 66%, dejó de operar en diciembre de 2015, con el fin del segundo mandato de Cristina Kirchner. Su destino posterior fue el concurso preventivo de acreedores y, finalmente, la quiebra.
La empresa fue utilizada como una herramienta central para lavar aproximadamente 55 millones de dólares, realizar préstamos millonarios a la ex presidenta y pagar alquileres ficticios. Su patrimonio, que llegó a crecer un 45.000%, incluía 52 departamentos, estancias, terrenos y más de 491 automotores y maquinarias. Hoy, su ex dueño cumple condena en el Penal de Ezeiza, mientras su socia comercial principal cumple arresto domiciliario, ambos a unos 3.000 kilómetros de donde se originó el esquema.
Un predio saqueado que renace
Cuando el equipo del gobernador Claudio Vidal llegó al lugar, se encontró con un espacio vandalizado. “Un lugar saqueado, maquinaria desguazada, un parque automotor disminuido producto de los diversos remates judiciales”, describen las fuentes. Sin embargo, tras semanas de una profunda limpieza y reacondicionamiento, el panorama comenzó a cambiar. La mayoría de los galpones de chapa, de construcción sólida según admiten los nuevos responsables, ya están vacíos y listos para su nueva vida.
La transformación ya está en marcha en varios frentes. En uno de los primeros galpones, seis personas trabajan soldando la estructura de lo que serán casas modulares, reutilizando caños recuperados de antiguas instalaciones de YPF. Un espacio que fue taller de mantenimiento, con sus fosas aún visibles, se convertirá en un centro de logística y mantenimiento para el parque automotor provincial y vehículos particulares.
Un proyecto con múltiples unidades productivas
El plan es claro: cada galpón funcionará como una unidad de trabajo independiente, respetando en parte el esquema original pero con objetivos diametralmente opuestos. Uno de los espacios más grandes, de aproximadamente 100 por 60 metros, albergará una fábrica textil para la producción de elementos de protección personal. Para ello, tuvieron que remover una importante cantidad de techos contaminados con combustibles.
En otro sector, la materia prima ya está apilada para el inicio de una fábrica de puertas placa, con maquinaria que permitirá una producción inicial de 400 unidades. El proyecto más prometedor, según las autoridades, es una planta de alimentos balanceados para todo tipo de ganado. Asimismo, se está montando una planta fraccionadora de alimentos donde la provincia procesará compras a granel. “La provincia va a comprar el alimento a granel y se procesará acá”, explicó Javier Vélez, Secretario Ejecutivo del Directorio de Santa Cruz Puede SAU.
La oficina de Báez y un símbolo pendiente
El edificio que albergó las oficinas de Lázaro Báez, un espacio vidriado con vista a la estepa y a las rutas que su empresa pavimentó, también está siendo refaccionado. “De acá se robaron hasta los cables”, señalaron los trabajadores. Este se transformará en las oficinas de la presidencia y la gerencia de proyectos de Santa Cruz Puede SAU. El objetivo declarado es “revertir la matriz productiva de la provincia”, un desafío enorme en un territorio donde más del 47% de la población aún depende del Estado y el gobierno requiere 140.000 millones de pesos mensuales para gastos corrientes.
En un rincón del predio, un recordatorio judicial aguarda: 130 máquinas, entre ellas vehículos de la flota personal de Báez, están precintadas a la espera del decomiso ordenado en la causa Vialidad. Contra la pared de un galpón, un mapa de Santa Cruz roto por la mitad muestra en color naranja todas las rutas que Austral Construcciones recibió de forma irregular. El contraste no podría ser más elocuente: de ese pasado de opacidad, la provincia intenta construir ahora un futuro de producción transparente y trabajo legítimo.
También puede interesarle