El detalle que delataría a Adorni: lo que la Justicia puede descubrir sobre sus bitcoins
¿Realmente compró bitcoins entre 2014 y 2018 o hay algo que no cierra? La Justicia ya tiene las herramientas para descubrir la verdad detrás de los US$500.000 de Adorni.
La explicación de Manuel Adorni sobre los US$500.000 que declaró no convence a todos. Mientras el jefe de Gabinete asegura que sus bitcoins fueron comprados entre 2014 y 2018, un especialista en criptomonedas reveló que la Justicia tiene las herramientas para rastrear cada movimiento.
Ariel Aginsky, experto en criptoactivos, analizó el caso en Arriba Argentinos y fue contundente: “La Justicia puede determinar en muy poco tiempo la trazabilidad y de dónde viene cada bitcoin”. Según explicó, todas las transacciones de Bitcoin quedan registradas de forma pública en la blockchain, una base de datos digital que almacena cada operación.
Para Aginsky, si Adorni realmente invirtió como dice, debería poder demostrarlo sin problemas. “En blockchain está todo trazado. Se puede ver qué transacción entró, cuándo ocurrió y hacia dónde se movieron los fondos. Es público”, afirmó.
¿Qué billeteras usó Adorni?
El especialista remarcó que el fiscal tiene la obligación de verificar la versión del funcionario y reconstruir el recorrido de los activos digitales. La falta de precisiones sobre las billeteras utilizadas abre interrogantes. “Adorni dijo que tenía ocho billeteras virtuales, pero no dio ningún tipo de detalle. El fiscal está obligado a no creerle y él está obligado a demostrar que realmente adquirió esas criptomonedas”, señaló Aginsky.
Según la versión del funcionario, una inversión inicial de US$200.000 en Bitcoin entre 2014 y 2018 habría generado ganancias por unos US$300.000, explicando así el incremento patrimonial. Sin embargo, Aginsky plantea que la discusión no pasa solo por la existencia de los bitcoins. “En algún momento ese dinero tuvo que ingresar a una billetera. La Justicia puede ver de dónde viene. Lo importante es reconstruir cuándo se compraron los activos, cómo se financiaron y cuál fue el recorrido posterior”, explicó.
¿Sirven las billeteras frías para ocultar?
Uno de los argumentos para justificar la dificultad de rastrear movimientos es el uso de billeteras frías (cold wallets). Aginsky relativizó esa idea: “La billetera fría solamente guarda las claves de acceso. Los activos siguen estando en la blockchain. Es como tener la llave de un departamento dentro de una caja fuerte: la caja protege la llave, pero todo el mundo puede ver quién entra y sale del edificio”.
¿Son las criptomonedas un refugio para la evasión?
Otro punto recurrente es la relación entre criptomonedas y evasión fiscal. Para Aginsky, existe una visión exagerada. “Cuando se dice que toda la operatoria cripto es un tobogán hacia la evasión, eso no es cierto. Hoy el sector está bastante regulado y una parte muy pequeña de los fondos que circulan en criptomonedas está vinculada a actividades clandestinas”, afirmó.
En definitiva, la investigación deberá responder tres preguntas clave: cuándo se compraron los bitcoins, con qué dinero se hizo la inversión inicial y qué billeteras se usaron. “Si realmente ocurrió como lo cuenta Adorni, debería existir documentación, registros de plataformas, movimientos y trazabilidad suficiente para reconstruir toda la historia”, concluyó Aginsky.
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