El desgarrador ruego de Alberto Lebbos a Virginia Mercado: “Por favor, decí la verdad”

Un padre le suplica a la mejor amiga de su hija que revele la verdad sobre su muerte, pero ella solo responde con una frase que dejó helada a la justicia. Los detalles del tenso cara a cara judicial que mantiene en vilo a Tucumán.

Por infotucuman · 27/02/2026 · min de lectura
El desgarrador ruego de Alberto Lebbos a Virginia Mercado: “Por favor, decí la verdad”

En una audiencia judicial que mantuvo en vilo a Tucumán, Alberto Lebbos le suplicó a Virginia Mercado, la mejor amiga de su hija Paulina, que rompiera su silencio sobre lo ocurrido la madrugada del crimen. Sin embargo, la imputada, acusada de encubrimiento, se mantuvo firme en su postura: aseguró que el paso del tiempo borró de su memoria todos los detalles de aquel fatídico día de febrero de 2006. El juez Patricio Prado escuchó los dramáticos ruegos del padre y la fría respuesta de la mujer, quien declaró vía zoom desde su casa en Salta.

¿Qué dijo Virginia Mercado ante el juez?

Frente al pedido expreso del camarista Patricio Prado de que explicara las circunstancias del encubrimiento, Virginia Mercado respondió con evasivas. “No recuerdo. Pasó tanto tiempo que pasó, su señoría. Tanto tiempo que pasó y todo el dolor que me causó y que me causa”, afirmó la mujer, quien además vinculó su estado de salud a este caso. “Yo me enfermé. Yo estoy segura que yo me enfermé, que mi cáncer se debe a todo este sufrimiento”, declaró.

Sus defensores, Elías Abi Cheble y Eduardo López Garcete, intervinieron para argumentar que su defendida “necesita terminar este proceso porque no lo puede atravesar más”. La fiscalía de Daniel Marranzino había llegado a un acuerdo con la defensa para que Mercado admitiera su responsabilidad y recibiera una pena de tres años de prisión de ejecución condicional. El juez aún debe decidir si homologa ese convenio.

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El dramático pedido de Alberto Lebbos

Fue entonces cuando el juez le dio la palabra a Alberto Lebbos, presente en la audiencia. El padre de Paulina, con la voz cargada de emoción, se dirigió directamente a Mercado. “Yo le quiero pedir a Virginia, en nombre de lo que ella ha dicho, de la amistad que la unía con mi querida Paulina, mi amada hijita, que diga la verdad”, rogó Lebbos. “Si ella tanto la quería y eran tan amigas, ¿cómo se puede olvidar estos acontecimientos tan impactantes?”, cuestionó.

El dolor de la familia Lebbos quedó al descubierto cuando Alberto reveló el costo humano de esta larga búsqueda de justicia. “En mi casa también nos enfermamos, también se me murió hace un año y medio mi hijita Marisa de un cáncer por estas situaciones porque las familias sufren terriblemente”, confesó. Luego, apeló directamente a la conciencia de Mercado: “Virginia, Paulina te quería, te ayudaba, te apoyaba. Te ayudaba en los estudios. Hace memoria y decí la verdad y no tengas miedo”.

Sus palabras se tornaron aún más suplicantes: “No puede ser que los asesinos de Paulina, los encubridores, los testigos falsos, los abusadores de autoridad, los incumplidores de deberes de funcionarios públicos sigan caminando libremente entre nosotros. Vas a reivindicarte, Virginia. Por favor, te lo ruego por la memoria de Paulina, por tu amiga. Sabemos cómo te quería. Por favor, decí la verdad”.

La fría respuesta que congeló la sala

Los ruegos del padre no lograron quebrar la postura de Virginia Mercado. La mujer, quien era compañera de Paulina en la facultad de Comunicación Social, respondió reconociendo el trato recibido por Lebbos pero manteniendo su versión. “Primero quiero decir que desde que conocí a don Alberto por esta terrible circunstancia fue muy bueno conmigo, muy bueno. Yo me encariñé muchísimo con él, siempre lo respeté, siempre lo admiré por todo lo que hizo, lo que hace”, comenzó.

Sin embargo, rápidamente cerró cualquier esperanza de revelación. “Yo todo lo que pude haber sabido de Paulina lo declaré su señoría. Yo no sé más. Ella me dejó en el departamento y siguió viajé y no sé más, no sé más. No sé quién lo hizo. Por eso digo todo lo que yo pude haber sabido lo declaré, nada más”, afirmó, repitiendo la frase que ya había usado al inicio de su declaración. Esta referencia al “departamento” alude a la madrugada del 26 de febrero de 2006, cuando ambas jóvenes tomaron un remise en avenida Alem al 200, siendo esos los últimos momentos en que se vio con vida a Paulina.

Un caso que sigue sin respuestas después de 20 años

El cuerpo de Paulina Lebbos, estudiante de Comunicación Social, apareció dos semanas después de su desaparición a la vera de la ruta 341, en Raco. A pesar de que han transcurrido dos décadas, aún se desconoce quién la mató y por qué. La investigación ha logrado probar que se montó “una inmensa maniobra de encubrimiento, llevada adelante por las principales cabezas del Seguridad de ese momento y por sectores de la Justicia”, según describe el expediente.

Virginia Mercado había sido imputada precisamente por el delito de encubrimiento agravado. El 12 de febrero se realizó una audiencia donde las partes presentaron el acuerdo para una pena condicional, y el juez Prado decidió tomarse un tiempo antes de resolver. La audiencia de hoy fue convocada para escuchar nuevamente a la imputada antes de que el magistrado tome una decisión definitiva.

¿Qué puede pasar ahora?

El juez Patricio Prado dio por concluida la audiencia y se tomará unos días para resolver. Existen dos caminos posibles: homologar el convenio entre la fiscalía y la defensa, lo que significaría una condena de tres años de prisión de ejecución condicional para Mercado, o rechazarlo. De ocurrir esto último, el expediente pasaría a otro tribunal que deberá decidir si se realiza un nuevo juicio abreviado o si se abre la instancia de un juicio oral, donde la pena podría ser mayor.

Un dato crucial agrega presión al caso: el 9 de marzo comienza el juicio contra César Soto, ex pareja de Paulina y padre de su hija, acusado de homicidio, y contra Sergio Kaleñuk, imputado por encubrimiento. Virginia Mercado debe declarar como testigo en ese juicio y podría enfrentar nuevas acusaciones por falso testimonio o encubrimiento si el fiscal Carlos Sale no queda satisfecho con sus declaraciones.

Mientras tanto, la pregunta que ha perseguido a la sociedad tucumana durante 20 años sigue sin respuesta: ¿quién mató a Paulina Lebbos? El silencio de Virginia Mercado, a pesar de los desgarradores ruegos del padre de su amiga, mantiene ese misterio en la más absoluta oscuridad.

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