El cambio silencioso que está vaciando las jubilaciones: lo que nadie te contó sobre tu aporte

¿Sabías que hoy se necesitan 24 monotributistas para pagar lo que antes cubrían solo 2 trabajadores en blanco? Un informe exclusivo revela la transformación oculta que está vaciando las arcas previsionales y cómo afectará tu futuro.

Por infotucuman · 20/04/2026 · min de lectura
El cambio silencioso que está vaciando las jubilaciones: lo que nadie te contó sobre tu aporte

Una transformación radical en el mercado laboral está drenando los fondos del sistema previsional, poniendo en riesgo el futuro de millones de jubilaciones. Mientras el empleo registrado se desploma, el auge del monotributo y el trabajo autónomo genera una brecha imposible de cubrir, según un análisis exclusivo de Focus Market al que accedió la Agencia Noticias Argentinas.

El estudio revela una inversión dramática en dos décadas. En 2005, el 82% de los trabajadores realizaba aportes al sistema previsional. Para fines del año pasado, esa cifra había caído a casi un 69%. En contraste, la proporción de monotributistas y autónomos se disparó del 17% al 28% en el mismo período.

¿Cuál es el costo real de perder un empleo en blanco?

La pérdida neta de 3 millones de empleos registrados en los últimos 20 años representa una hemorragia financiera para la ANSES. Un trabajador en relación de dependencia aporta el 11% de su salario bruto, y su empleador suma otro 16%. Los 5 millones de monotributistas y autónomos actuales están muy lejos de compensar este vacío contributivo.

La consultora dirigida por Damián Di Pacce realizó un ejercicio esclarecedor: para financiar una sola jubilación mínima, se necesitan 24 monotributistas. En cambio, bastan apenas 2,3 asalariados registrados para cubrir el mismo monto. La relación para los autónomos es de casi 5 por cada jubilación.

El caso más extremo de subsidio es el servicio doméstico, donde se requieren 282 trabajadores para pagar una jubilación mínima más el bono correspondiente.

La economía crece, pero el empleo formal se contrae

Entre 2023 y 2025, el Producto Bruto Interno (PBI) mostró un crecimiento del 3%. Sin embargo, este incremento estuvo concentrado casi exclusivamente en el sector agropecuario, que se recuperó de una histórica sequía, con aportes menores de la minería y la intermediación financiera. Excluyendo al agro, el resto de la economía prácticamente no creció en relación con 2023.

Esta reconfiguración productiva tiene un impacto directo en los ingresos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Los sectores que más retrocedieron –industria, comercio y construcción– generan cerca del 45% del empleo privado formal. Mientras, los sectores que crecieron (agro, minería y finanzas) apenas representan el 9% del empleo, y además registraron caídas en la cantidad de puestos de trabajo en los últimos dos años.

Según el economista cordobés Nadin Argañaraz, los salarios de los sectores registrados, tanto público como privado, han retrocedido entre un 16% y un 22% en términos reales desde 2017.

La destrucción de empleo registrado se acelera

Desde noviembre de 2023, la destrucción neta de empleo formal alcanzó los 283.000 asalariados. Esta cifra se desglosa en 206.000 puestos perdidos en el sector privado y 77.000 en el público. El cierre de empresas contribuyó a esta situación, con 24.000 patronales con trabajadores registrados que dejaron de operar.

Paralelamente, el padrón de monotributistas se incrementó en aproximadamente 158.000 personas. Este crecimiento no solo no logra cubrir el déficit de aportantes al sistema previsional, sino que, en muchos casos, refleja un proceso de creciente precarización laboral, según el análisis.

¿Cómo se sostiene el sistema hoy?

La traducción concreta de esta transformación es alarmante: el 40% de las casi 6 millones de jubilaciones que se pagan actualmente son cubiertas con impuestos asignados específicamente al régimen y transferencias directas del Tesoro Nacional. El sistema ha perdido su base contributiva sólida.

La ecuación demográfica también juega en contra. En la actualidad, hay solo dos trabajadores activos por cada jubilado, cuando la relación necesaria para equilibrar el sistema sería de tres a uno. Esta diferencia estructural se cubre, en la práctica, con inflación y/o con una reducción en términos reales del poder adquisitivo de las jubilaciones. La torta a repartir es más pequeña, pero los comensales son más.

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