El “blindaje” que piden los gobernadores: la crisis fiscal que tensa las paritarias y golpea a Tucumán

La crisis fiscal provincial estalla en las escuelas: con cuentas en rojo y fondos recortados, los gobernadores piden un “blindaje” a Nación que no llega. ¿Cómo logró Tucumán desactivar la tensión docente mientras otras 14 provincias siguen en conflicto? Los detalles de una pulseada que define el futuro de las paritarias.

Por infotucuman · 23/03/2026 · min de lectura
El “blindaje” que piden los gobernadores: la crisis fiscal que tensa las paritarias y golpea a Tucumán

La conflictividad docente se extiende como un emergente incontrolable de la crisis fiscal provincial. Con las cuentas en rojo y los fondos nacionales recortados, al menos 15 distritos, incluido Tucumán, enfrentan medidas de fuerza mientras los mandatarios buscan un “blindaje” económico en Nación que el Gobierno central no parece dispuesto a conceder.

Los analistas coinciden: la mayoría de las provincias ya habría licuado su superávit. La recaudación propia es débil y los giros desde la Casa Rosada caen, en un contexto donde no se vislumbra una reactivación económica a corto plazo. Esta foto financiera es el telón de fondo de los reclamos salariales docentes que mantienen en vilo al sistema educativo en gran parte del país.

¿Qué promete Nación a cambio de apoyo político?

En las conversaciones entre provincias y el Gobierno nacional, con la reforma política del presidente Javier Milei de por medio, ya circula la palabra “blindaje”. Es un eufemismo para el planteo de los gobernadores: los números no les cierran para pagar salarios, garantizar servicios y tapar los huecos que dejó el recorte de fondos especiales.

Desde la Rosada les aseguran un repunte de la coparticipación a partir de mayo, con el ingreso de la primera cuota del impuesto a las Ganancias de las empresas. Sin embargo, un ministro de Economía provincial fue escéptico: “Con eso no alcanza, por más que mejore. Si no hay reactivación, después volvemos a las bajas”.

La presión sobre Caputo y un viejo reclamo provincial

Mientras el ministro Luis Caputo intenta sostener el superávit fiscal nacional en un marco de siete meses de caída recaudatoria, su interés es que las provincias bajen el impuesto a los Ingresos Brutos. Una medida que hoy los distritos descartan de manera generalizada.

La alternativa sería un nuevo pacto fiscal, donde ambas partes asuman compromisos. No obstante, las experiencias pasadas no son alentadoras, ya que todos los acuerdos anteriores terminaron suspendidos rápidamente. Los especialistas apuntan a que la solución real es una reforma fiscal integral coordinada, un proceso largo frente a la urgencia del presente.

En este ajedrez político, los gobernadores usan la necesidad de Nación de conseguir aliados en el Congreso. Desde la Casa Rosada, intentan presionarlos con el posible impacto negativo en la opinión pública si no apoyan a Milei. “Es una estrategia que ya conocemos”, analizó un mandatario del norte, quien señaló un creciente cansancio social ante el esfuerzo económico que no da los resultados esperados.

El conflicto docente, el termómetro de la crisis

La falta de clases se ha convertido en la señal más clara del estrés financiero provincial. “Que no haya clases nos golpea, pero lo que no hay es plata”, ironizó un gobernador, parafraseando al Presidente.

Los reclamos más fuertes se registran en Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Corrientes, Chaco, Misiones, Salta —donde el gremio denuncia “persecución y prácticas antisindicales”—, Río Negro, San Juan, Jujuy, La Rioja y Catamarca. En Entre Ríos, ante la falta de acuerdo, el gobernador Rogelio Frigerio cerró la paritaria por decreto.

¿Cómo quedó Tucumán en este escenario?

En Tucumán, el gobernador Osvaldo Jaldo logró consensuar un acuerdo después de varias semanas de marcada tensión. Casos similares se dieron en Chubut con Ignacio Torres y en Mendoza con Alfredo Cornejo, donde también se firmaron las paritarias. Estos acuerdos locales, sin embargo, no ocultan la presión generalizada sobre las cajas provinciales.

Otro dato que revela la urgencia es que las provincias con cajas de jubilaciones propias —como Entre Ríos, Córdoba, La Pampa, Chaco y Misiones— aceptan propuestas de pago de Nación aun sabiendo que los giros de la ANSES están muy por debajo de lo reclaman. La deuda acumulada de años sigue sin solución, y el faltante para pagar los haberes lo deben poner los tesoros provinciales.

La situación es tan compleja que algunas provincias ya han salido a tomar deuda, como CABA, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Podrían sumarse otras, ya que 13 distritos enfrentan vencimientos financieros este año. Incluso los 11 gobernadores que acompañaron a Milei a la Argentina Week en Nueva York fueron, más allá de mostrar potencial productivo, a sondear posibilidades de financiamiento internacional.

Al regreso, varios coincidieron en que la buena sintonía del viaje “de ningún modo” implica dejar de reclamar por los fondos pendientes. La pulseada fiscal entre Nación y las provincias, con la educación en el medio, está lejos de terminar.

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