El Bajo tucumano podría convertirse en un “mini Puerto Madero”: el ambicioso plan que ya tiene apoyo
¿Imaginas un “Puerto Madero” en el corazón de Tucumán? Un grupo de expertos presentó un plan revolucionario para transformar El Bajo, pero hay dos obstáculos legislativos que deben superarse primero. Descubre todos los detalles de esta ambiciosa apuesta por el futuro de la ciudad.
Un grupo de expertos presentó un Master Plan para transformar radicalmente la zona de El Bajo en San Miguel de Tucumán, inspirado en la exitosa reconversión de Puerto Madero en Buenos Aires. El proyecto, denominado “El Bajo hacia el futuro”, ya cuenta con el respaldo de comerciantes y vecinos, pero necesita dos avales legislativos clave para despegar. La iniciativa busca revertir décadas de abandono y convertir este barrio neurálgico e histórico en un polo de desarrollo urbano, cultural y turístico.
¿Qué es el Master Plan y qué área abarca?
El programa fue elaborado por un equipo interdisciplinario y se enfoca en una primera etapa en las ocho manzanas principales del barrio. Esta zona está delimitada por las avenidas Sáenz Peña al oeste, Brígido Terán al este, Benjamín Aráoz al norte y la calle José Ingenieros al sur. El objetivo es seguir, a una escala mucho menor, los lineamientos que en los años 90 transformaron el abandonado puerto de Buenos Aires en uno de los barrios más exclusivos y dinámicos de la capital.
La propuesta busca replicar aspectos como la recuperación de edificios históricos, el desarrollo de una oferta gastronómica y cultural de calidad, y la promoción de inversiones inmobiliarias y tecnológicas. El plan consta de ocho ejes principales que abarcan desde la puesta en valor del patrimonio hasta la promoción económica y científica.
Los requisitos previos fundamentales
Para que este ambicioso proyecto se ponga en marcha, primero deben cumplirse dos condiciones esenciales que dependen de la Legislatura provincial. La primera es la aprobación del proyecto para declarar a la plaza La Madrid y sus alrededores como patrimonio cultural de la Provincia. Este expediente ya tiene dictamen favorable de la Comisión de Cultura y su presidente, Roberto Moreno, estima que podría tratarse en el recinto este mismo año.
La segunda condición es la creación del Organismo de Coordinación y Planificación-El Bajo (OCP-El Bajo). Este organismo, que también está en análisis legislativo, dependería del Ministerio de Obras Públicas y estaría integrado por diversos organismos técnicos oficiales, la Universidad Nacional de Tucumán (UNT) y representantes del sector privado, comerciantes y vecinos. Su función sería crucial para ordenar el actual conflicto jurisdiccional entre el municipio capitalino, la Provincia y la Nación, especialmente en sectores que aún pertenecen a los ferrocarriles.
El diagnóstico actual: un barrio en estado de abandono
Antes de diseñar el plan, los expertos realizaron un diagnóstico detallado de la situación actual de El Bajo. Las conclusiones son contundentes: la ausencia del Estado es total, lo que ha derivado en marginalidad y decadencia. El informe señala problemas graves de inseguridad delictiva y vial, prostitución, venta de drogas y alcohol sin control, y riesgos edilicios en la ex Terminal de Ómnibus.
Además, se detectó un abandono generalizado de edificios históricos, usurpaciones y ocupaciones ilegales de la vía pública, basurales, aguas servidas y una falta casi total de mobiliario urbano. Este panorama de desidia es el que el Master Plan pretende revertir de manera integral.
Los ocho ejes del plan de transformación
El programa “El Bajo hacia el futuro” se estructura en ocho pilares principales. El primero es la puesta en valor y preservación del patrimonio histórico-cultural, que incluye restaurar el edificio de la ex Estación Central Norte (ya declarado patrimonio), revitalizar la plaza La Madrid, restituir el busto del general La Madrid y construir bustos de los próceres general Antonio Díaz Vélez y sargento Mariano Gómez.
El segundo eje son las intervenciones urbanísticas y de accesibilidad, que contemplan habilitar nuevos accesos al ex Predio Ferial y peatonalizar el pasaje Gómez en su primera cuadra. El tercer punto es el reordenamiento comercial, que propone reubicar los puestos del Mercado de Pulgas en un espacio específico con criterios arquitectónicos unificados.
El cuarto eje se refiere a infraestructura y servicios públicos. Plantea intervenir el edificio de la ex Terminal y el sector de andenes para crear un centro de convenciones y un patio gastronómico, reubicar oficinas públicas, construir un Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) e instalar garitas policiales.
La promoción económica y científica constituye el quinto eje, con la construcción de un polo científico y el incentivo para la edificación de un hotel de categoría mediante inversión privada. El sexto pilar es la conservación de fachadas y revitalización urbana, coordinando con vecinos y comerciantes la intervención de fachadas privadas con la línea arquitectónica de fines del siglo XIX y principios del XX.
Los dos últimos ejes son la promoción turística, mediante señalética que identifique personajes y lugares emblemáticos, y la promoción cultural, creando un polo de desarrollo socio-cultural que fomente la creación artística y la organización de eventos.
El plan representa una oportunidad histórica para rescatar un área fundamental de la capital tucumana, generando desarrollo, seguridad y una nueva identidad para un barrio con un pasado glorioso y un presente desafiante.
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