El asado argentino conquista Estados Unidos: el dato que marca un récord histórico en las exportaciones
Las exportaciones de carne argentina a EE.UU. crecieron un 145% en cinco meses. ¿Cuál es el rol de Trump y por qué las hamburguesas tienen la culpa?
Las exportaciones de carne vacuna argentina a Estados Unidos explotaron en 2026: entre enero y mayo, las ventas crecieron un 145% en volumen y un 203% en valor, alcanzando los US$355 millones. El furor por el asado y las hamburguesas impulsa un boom que tiene a Donald Trump como actor clave.
El negocio cárnico argentino vive un momento de euforia. Según el Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, los embarques totales de carne vacuna refrigerada y congelada sumaron 271.400 toneladas entre enero y mayo, por un valor de US$ 1.833 millones. Esto representa un incremento interanual del 8% en volumen y un salto del 44,7% en facturación.
Pero la gran sorpresa llegó desde el mercado estadounidense. En los primeros cinco meses del año, las ventas hacia ese destino treparon a 42.000 toneladas, frente a las 17.100 del mismo período de 2025. En dólares, el salto fue aún más impactante: de US$117 millones a US$355 millones.
¿Qué hay detrás del crecimiento exponencial?
La clave está en el Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco firmado entre Argentina y Estados Unidos, que amplió el contingente libre de aranceles a 100.000 toneladas anuales. A eso se suma la cuota histórica de 20.000 toneladas de la gestión Macri, de la cual ya se completó el 60,2%.
Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC, destacó: “Es muy importante el cumplimiento que estamos teniendo con Estados Unidos”. Y los números le dan la razón: solo en mayo se exportaron 11.000 toneladas, un volumen equivalente a todo lo embarcado en los primeros ocho meses del año pasado. Eso generó US$86 millones en el mes, un crecimiento interanual del 369%, y consolidó a EE.UU. como el segundo socio comercial del mes.
El ritmo actual es tan fuerte que, al 16 de junio, ya se habían cubierto las 20.000 toneladas del segundo trimestre y otras 15.000 estaban en lista de espera. Las proyecciones indican que el cupo total se completará entre octubre y noviembre, antes del plazo del 31 de diciembre.
Precios que acompañan y un detalle clave: las hamburguesas
El boom no solo es por volumen. Los precios internacionales también juegan a favor. En mayo, la tonelada de carne enfriada se pagó a US$16.060 (6,7% más que en abril) y la congelada a US$7.800 (2,6% más). En la comparación interanual, los cortes enfriados subieron un 39% y los congelados un 22%.
La razón: una fuerte caída de la oferta de ganado estadounidense por factores climáticos adversos, que disparó los precios internos entre un 20% y un 25% interanual. El caso más emblemático es la carne picada, insumo clave para hamburguesas, que se encareció un 23% frente a una inflación general de apenas 2,5%-2,6% anual.
La industria argentina supo aprovechar la oportunidad, abasteciendo tanto la demanda de trimmings para molienda industrial como cortes premium similares a los de la Unión Europea y líneas kosher para la comunidad judía norteamericana.
Misiones comerciales para blindar el mercado
Con la mira puesta en 2027, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) ya concretó misiones en Filadelfia, Chicago y Los Ángeles. Y se proyectan nuevas rondas en Miami y otras ciudades clave para asegurar la continuidad del negocio.
El asado argentino y las hamburguesas norteamericanas se convirtieron en una combinación imparable. Y Trump, con su política comercial, resultó ser el aliado inesperado que la industria necesitaba.
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