Detenidos por falsificar certificados de discapacidad: ¿actuaban solos o había alguien más detrás?
Dos empleados del Subsidio de Salud fueron detenidos por vender certificados de discapacidad falsos, pero las sospechas apuntan a posibles conexiones internas. ¿Estaban actuando solos o había alguien más involucrado en este escándalo que afecta a miles de afiliados?
Una investigación por la venta de Certificados Únicos de Discapacidad falsos dentro del Subsidio de Salud de Tucumán derivó en dos aprehensiones y abrió una pregunta incómoda sobre posibles conexiones internas. El caso, que involucra a empleados del organismo, busca determinar si operaban por cuenta propia o con algún tipo de cobertura.
La causa investiga una maniobra donde, según la acusación, se cobraba a afiliados por entregarles CUD falsificados. Estos documentos permitían ampliar coberturas médicas, acceder a prótesis, cirugías u otras prestaciones de alto costo. La fiscalía avanza sobre el delito puntual, pero en paralelo crece otro interrogante: si detrás había solo empleados infieles o algo más pesado dentro del sistema.
¿Qué rol jugó el sindicalista Andrés Jaime?
En ese contexto, comenzó a sonar con fuerza el nombre de Andrés Jaime, titular de ATEPySS, el personaje con mayor peso dentro del Instituto de Previsión y Seguridad Social de Tucumán desde hace décadas. La sospecha tomó temperatura luego de una publicación en la red social X del periodista César Juárez, quien sostuvo que uno de los detenidos sería hijo de una persona que “anda pegada” con el titular de ATEPySS.
🚨 Uno de los detenidos es hijo de quien anda “pegado” con el titular de ATEPYSS.
🚨 VERGÜENZA ..roban con la discapacidad.
🚨 PRESOS Y ECHADOS
Falsificación de certificados de discapacidad en el Subsidio de Salud: hay dos empleados detenidos https://t.co/NDNoyhk5tP
— Cesar Juarez (@cesarJuarez10) April 2, 2026
¿Cómo operaba la estafa?
Lo que investiga la Unidad Fiscal de Delitos Complejos es una serie de maniobras detectadas a partir de denuncias impulsadas tanto por el propio Subsidio como por afiliados damnificados. Según la reconstrucción, en algunos casos las víctimas llegaban al organismo para gestionar una prótesis, cirugía o cobertura especial, y allí eran contactadas por empleados que les ofrecían una vía “más rápida” o “más efectiva”: conseguir un CUD. El problema era que ese documento, por el que les cobraban dinero, no tenía validez alguna.
En uno de los episodios bajo análisis, un afiliado habría sido derivado desde una oficina a otra hasta terminar en manos de personas que le prometieron resolverle el problema de cobertura. En otro caso, la operación incluyó un encuentro fuera del edificio, en un bar del centro tucumano, donde se habría entregado la documentación apócrifa luego del pago. La maniobra, según sospechan los investigadores, no parece improvisada ni artesanal.
¿Qué implica esto para el organismo?
La sospecha de fondo es que alguien montó un circuito para hacer plata con gente desesperada por conseguir una prótesis, operación o cobertura médica. Si esto ocurrió durante un tiempo sin que nadie lo detectara, o con gente mirando para otro lado, el problema es más grande que dos empleados esposados. Jaime no es un actor menor; es un dirigente sindical con inserción dentro del ecosistema del Subsidio y del empleo público vinculado a salud y seguridad social.
Por ahora, la investigación se concentra en los teléfonos secuestrados, cruces de llamadas, contactos y trazabilidad de los trámites observados. Si los peritajes revelan conexiones con otras personas del organismo, terceros externos o nombres de peso interno, la causa podría escalar más allá de los dos detenidos iniciales.
En el Subsidio de Salud, puertas adentro nadie quiere hablar demasiado, pero el murmullo ya existe. La pregunta clave es si esto fue una “avivada” de dos empleados o si alguien más, bastante más arriba, sabía lo que estaba pasando.
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