Deportados por Trump, atrapados en un hotel que se derrumbó: la tragedia que dejó 135 desaparecidos
Un hotel en La Guaira se derrumbó con 147 deportados dentro. Solo 12 sobrevivieron. ¿Por qué los dejaron encerrados mientras temblaba?
Un grupo de 147 venezolanos que acababan de ser deportados desde Estados Unidos vivió una pesadilla doble: tras llegar a su país, fueron alojados en un hotel que colapsó durante los terremotos del miércoles en La Guaira. Solo 12 personas fueron rescatadas con vida; el resto sigue bajo los escombros.
Según reveló este lunes el diario El País de España, los 120 hombres y 19 mujeres habían sido trasladados desde distintos centros de detención migratoria en Estados Unidos. Llegaron en el vuelo 164 al aeropuerto de Maiquetía, cerca de Caracas, y de allí agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) los condujeron al Hotel Santuario La Llanada, en el estado de La Guaira.
La zona fue la más castigada por los sismos de 7,2 y 7,5 grados, que hasta ahora dejan unos 1.500 muertos, según cifras provisionales del gobierno venezolano. El hotel servía como centro de tránsito para los deportados –unos 14.000 desde 2025–, donde debían completar trámites burocráticos antes de regresar a sus lugares de origen.
¿Qué pasó con los 147 deportados?
Joan, de 28 años, estaba en uno de los dormitorios cuando sintió el primer movimiento. Alcanzó a vestirse y gritar: “¡Es un terremoto, es un terremoto!”. Su esposa Daniela contó que el hotel colapsó justo cuando él llegaba a la puerta. “Quedó bajo los escombros. Sobrevivió porque una litera le cayó encima y los colchones lo ayudaron a resistir el peso”, relató. Joan estuvo tres horas escarbando hasta salir por sus propios medios y luego ayudó a rescatar a otros.
Juan Manuel Fernández Quintero, otro de los deportados, describió la desesperación: “Los sobrevivientes ayudábamos a rescatar, pero no teníamos herramientas, estamos hablando de un techo de casi 1000 kilos, ¿quién va a poder con eso?”.
Anderson Daniel Salcedo Lozano, de 21 años, sobrevivió pero permanece hospitalizado en el Hospital José María Vargas de Caracas. Le amputaron ambas piernas y su pronóstico es crítico. Su madre, Yulis Salcedo, denunció que los funcionarios del Sebin mantuvieron las puertas cerradas durante el sismo. “Les rogaban a gritos que les abrieran, porque estaba temblando, y ellos no les abrieron. Los dejaron encerrados como si fueran unos ladrones”, afirmó.
“Si vienen de regreso a su Patria, ¿por qué se lo entregan al Sebin? ¿Cómo es posible que los traigan de allá, a donde van a buscar una mejor vida, y los tengan de retén?”, se preguntó la mujer, visiblemente indignada. “¿Por qué no les abrieron la puerta si sabían que no tenían antecedentes penales? Si hoy muchos están muertos, es porque el Sebin no les quiso abrir la puerta”.
Verónica Nieves, que busca a su cuñada Yamil Calderas, señaló: “Allí aún hay gente con vida, apenas han habido rescatistas, gente que pueda auxiliar”. El diario El País agregó que algunos familiares denunciaron que los funcionarios del Sebin les impidieron acercarse a los escombros para ayudar.


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