Denunció torturas psicológicas en Marcos Paz: el insólito pedido del “Pequeño J” para comunicarse con su familia
El “Pequeño J” asegura que el aislamiento en Marcos Paz es una tortura. Su abogado pidió libertad, traslado o videollamadas con su familia. ¿Qué dijo la Justicia?
Tony Janzen Valverde Victoriano, más conocido como “Pequeño J”, el principal acusado por el triple crimen de Florencio Varela, aseguró que vive un calvario en el penal de Marcos Paz. Su defensa presentó un hábeas corpus donde denuncia “condiciones inhumanas de encierro” y exige medidas urgentes.
El abogado Lucas Contreras Alderete activó una doble movida judicial: el miércoles apeló el procesamiento y el embargo de mil millones de pesos, y al día siguiente interpuso el recurso por las supuestas torturas. Según el escrito, el aislamiento total al que está sometido Valverde Victoriano equivale a “tortura y violencia institucional”.
“Estos hechos de aislamiento e incomunicación pretenden aplicar un daño excesivo e inconmensurable, transgrediendo así el límite tolerable de dolor que conlleva implícita la pena de encierro”, sostiene la presentación. La defensa pidió la inmediata libertad por ilegalidad del encierro o, en su defecto, el traslado a otro penal o que se le permitan videollamadas con su madre y su hermana en Perú al menos dos veces por semana.
¿Por qué apelaron el procesamiento?
En paralelo, la defensa cuestionó la resolución del juez federal Jorge Ernesto Rodríguez, del Juzgado Federal N°2 de Morón. La calificaron de “imputación genérica y precaria” que no individualiza la participación concreta del acusado en los hechos.
El abogado señaló que el fallo lo presenta como integrante de una organización criminal y le atribuye “aportes esenciales” al plan criminal, pero sin especificar qué acciones realizó, en qué momento ni con qué pruebas concretas. También criticó la valoración de los testimonios, que según la defensa presentan contradicciones y carecen de corroboración externa. No hay registros materiales, comunicaciones ni elementos objetivos que lo ubiquen en la escena del crimen o que acrediten su participación en la planificación, traslado, cautiverio o asesinato de las víctimas.
Por todo esto, pidieron a la Cámara Federal que revoque el procesamiento, la prisión preventiva y el embargo millonario.

“Pequeño J” está imputado por “homicidio agravado por premeditación, ensañamiento, alevosía y violencia de género” por los asesinatos de Lara Gutiérrez (15), Brenda del Castillo (20) y Morena Verdi (20). Tras los crímenes, huyó del conurbano bonaerense y fue detenido más de diez días después en Pucusana, al sur de Lima, Perú, tras una intensa búsqueda internacional.
También puede interesarle