De juntar cartones a figura del Mundial: la increíble historia de superación de Darwin Núñez

¿Sabías que Darwin Núñez juntaba cartones con su madre para poder comer? La historia de superación del delantero uruguayo que llegó al Mundial 2026 tras vencer la pobreza y lesiones que casi lo dejan fuera.

Por infotucuman · 15/06/2026 · min de lectura
De juntar cartones a figura del Mundial: la increíble historia de superación de Darwin Núñez

Cuando llovía en el asentamiento El Pirata, Darwin Núñez no podía entrenar. El agua inundaba su casa y no había forma de llegar a la cancha. Pero esa misma tormenta forjó al delantero que hoy es pieza clave de Uruguay en el Mundial 2026.

A los 26 años, el centrodelantero nacido en Artigas el 24 de junio de 1999 brilla en el Al-Hilal de Arabia Saudita, adonde llegó tras ganar la Premier League con el Liverpool en la temporada 2024-25. Pero su camino hasta la élite estuvo lleno de obstáculos que empezaron mucho antes de que pateara una pelota.

Una infancia en la pobreza extrema

Criado en una vivienda precaria en una zona inundable, Darwin vivió días en que su madre, Silvia Ribeiro, recorría las calles juntando botellas y cartones para venderlos y comprar comida. “Ella se sacrificaba para que mis hermanos y yo pudiéramos dormir con la panza llena”, recordó el futbolista en varias entrevistas. Su padre, Bibiano, trabajaba 12 horas como albañil y destinaba buena parte de su sueldo a comprarle botines y ropa deportiva.

La familia vivía en El Pirata, un asentamiento donde cada lluvia era una catástrofe. Pero ni el barro ni el hambre apagaron su pasión por el fútbol.

El ojo del cazatalentos y el primer golpe

A los 14 años, José Perdomo, exjugador y captador de juveniles de Peñarol, detectó sus cualidades y lo llevó a Montevideo. Pero la primera prueba fue un fracaso: lo descartaron. Un año después, con sed de revancha, volvió a intentarlo y esta vez logró fichar en uno de los grandes de Uruguay.

Entonces llegó otro gesto de sacrificio familiar. Su hermano mayor, Junior, que también jugaba en las inferiores de Peñarol, abandonó el fútbol para ir a trabajar a Artigas con su padre. Darwin quiso imitarlo, pero Junior lo frenó: “Vos quédate, que tenés más condiciones y vas a triunfar. Yo me voy a ayudar a papá”.

Lesiones que casi lo dejan fuera

Cuando su carrera empezaba a despegar, una rotura de ligamentos cruzados lo mantuvo un año y medio sin jugar. Apenas se recuperó, otra lesión en la rodilla lo mandó de nuevo al quirófano. Pero los mensajes de su mamá lo mantuvieron firme. “No bajé los brazos por ella”, confesó.

Esa tenacidad lo llevó a debutar en Primera con Peñarol, ser convocado a la selección juvenil y dar el salto al Almería español. Un año después, el Benfica pagó 24 millones de euros por sus goles.

Récord y sueño mundialista

Su carrera explotó: el Liverpool desembolsó 100 millones de euros, un récord para el club, y Darwin salió campeón de la Premier League. En ese momento de gloria, publicó una foto frente a su humilde casa de la infancia: “Mi casa, donde fui feliz durante 14 años. Nunca olvidaré de dónde salí”.

Hoy, en el Mundial 2026, Marcelo Bielsa confía en él como pieza clave, pese a su poca continuidad en Al-Hilal. Darwin Núñez, que superó pobreza, lesiones y sacrificios, apuesta a brillar en la Copa del Mundo y regresar a un grande de Europa.

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