Cuba responde a Trump: advierten una “resistencia inexpugnable” ante cualquier acción de EE.UU.
El presidente de Cuba responde con un mensaje desafiante a las amenazas de EE.UU., prometiendo una defensa férrea. Mientras, la isla sufre un colapso eléctrico nacional que ha sumido a la población en la oscuridad y la incertidumbre. ¿Qué es lo que realmente planea Washington?
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, lanzó un contundente mensaje contra las recientes declaraciones del mandatario estadounidense, Donald Trump, asegurando que cualquier intento de control sobre la isla será enfrentado con firmeza. La tensión entre ambos países se recrudece en medio de una profunda crisis económica y energética que afecta a millones de cubanos, agravada por el bloqueo estadounidense.
En una publicación en la red social X, Díaz-Canel denunció que Estados Unidos ha buscado aislar a Cuba durante más de seis décadas. Acusó a la potencia norteamericana de utilizar la debilidad económica actual como un “pretexto indignante” para intentar apoderarse del país caribeño.
“Solo de esta manera puede explicarse la feroz guerra económica, que se aplica como castigo colectivo contra todo el pueblo”, escribió el mandatario. Y sentenció: “Ante el peor escenario, #Cuba está acompañada por una certeza: cualquier agresor externo chocará con una resistencia inexpugnable”.
¿Qué dijo Trump sobre Cuba?
Las palabras del presidente cubano son una respuesta directa a las declaraciones del presidente Donald Trump, quien el martes sugirió una posible acción de EE.UU. contra la isla, afirmando de manera críptica: “Haremos algo con Cuba muy pronto”.
Esta postura fue reforzada por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien desde la Oficina Oval realizó una declaración explícita. Rubio afirmó que Cuba necesita “nueva gente al mando” porque su economía no funciona y los actuales líderes “no saben cómo arreglarlo”.
La crisis que sufre la isla
El contexto de estas amenazas es una situación económica y humanitaria extremadamente difícil para Cuba. El país recibió un duro golpe a principios de este año cuando Estados Unidos bloqueó de facto su suministro de petróleo, privando a la anticuada red eléctrica nacional de su principal combustible.
Esta medida desencadenó un colapso eléctrico a nivel nacional el lunes, dejando sin energía a la mayor parte de los 10 millones de habitantes de la isla. Los residentes se vieron obligados a cocinar con gas a la luz de sopletes y velas, retornando a condiciones de vida muy precarias.
Las consecuencias se extendieron a todos los ámbitos: se redujeron las horas lectivas, se aplazaron eventos deportivos importantes y la basura se acumuló en varios barrios por falta de combustible para los camiones recolectores. Para la tarde del martes, el servicio se había restablecido solo al 55% de los clientes en La Habana y algunas regiones del occidente y centro-oriente de la isla.
El temor y la esperanza de los cubanos
La incertidumbre sobre las posibles acciones de Estados Unidos aumenta la ansiedad entre la población. Marianela Álvarez, residente de La Habana, declaró a la agencia Reuters que los civiles cubanos no quieren la guerra. “Nosotros, como personas, como civiles, no estamos preparados para una guerra”, señaló. “Quiero que Trump lo entienda, que nos deje en paz”.
Otro habanero, Luis Enrique García, expresó su temor pero mantuvo una esperanza de diálogo. “Creo sinceramente que habrá diálogo y entendimiento, porque es el amor lo que debe unir a los seres humanos, no la guerra”, afirmó.
Sin embargo, no todos comparten ese optimismo. Amed Echenique, también residente de la capital cubana, mostró su desconfianza hacia Trump. “No confío en dialogar con Trump”, declaró. “No confío en Trump como persona, ni siquiera con lo poco que sé de él. Y eso no me da ninguna esperanza”.
¿Hay diálogo en curso?
Pese a la retórica belicista, Díaz-Canel confirmó el viernes que funcionarios cubanos han mantenido conversaciones con Estados Unidos para “identificar los problemas bilaterales que necesitan una solución”.
Aunque Trump había mencionado previamente que Washington mantenía contactos con La Habana, esta fue la primera confirmación oficial procedente del lado cubano, dejando una pequeña puerta abierta a la diplomacia en medio de una crisis que se profundiza día a día.
También puede interesarle