Cuba anuncia apertura histórica a inversiones de la diáspora mientras un nuevo apagón paraliza la isla
Mientras un nuevo apagón total deja a Cuba a oscuras, el gobierno anuncia una medida histórica: los cubanos emigrados y sus descendientes podrán invertir y abrir negocios en la isla. ¿Logrará esta apertura reactivar una economía paralizada por la crisis energética?
En medio de un apagón total que sumió al país en la oscuridad, el gobierno cubano lanzó una señal de apertura sin precedentes. El ministro de Comercio Exterior confirmó que los cubanos emigrados y sus descendientes, muchos residentes en Estados Unidos, podrán invertir y tener negocios en la isla, un viejo reclamo de la diáspora. Este anuncio llega en un contexto de crisis energética extrema y creciente presión internacional.
La declaración la realizó el ministro Oscar Pérez-Oliva en una entrevista con la cadena NBC, difundida este lunes. “Cuba está abierta a mantener una relación comercial fluida con empresas estadounidenses y también con cubanos residentes en Estados Unidos y sus descendientes”, afirmó la autoridad. El anuncio se conoce mientras se confirman negociaciones con el gobierno de Donald Trump y aumentan las protestas en distintos puntos del territorio nacional.
Un sistema eléctrico al borde del colapso
El anuncio de apertura coincidió con un nuevo apagón nacional, el sexto que sufre la isla en aproximadamente año y medio. El Ministerio de Energía y Minas informó sobre una “desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional (SEN)” y señaló que se investigan las causas mientras se activan los protocolos para el restablecimiento del servicio.
La crisis energética se profundiza desde mediados de 2024 y se agravó en los últimos tres meses. Factores externos como el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, la captura de Nicolás Maduro y el ataque estadounidense a Venezuela han interrumpido el suministro de crudo. La economía cubana, virtualmente paralizada sin combustible, depende de una red de termoeléctricas envejecidas, algunas con más de 40 años de explotación.
La falta de combustible es tan crítica que desde el 9 de enero no ha llegado a Cuba ningún tanquero. Esta situación forzó al gobierno de Miguel Díaz-Canel a implementar medidas drásticas de ahorro, que incluyen la suspensión de la venta de diésel, el racionamiento de la gasolina y la reducción de algunos servicios hospitalarios.
Detalles de la apertura económica
En su entrevista, el ministro Pérez-Oliva detalló que la apertura “se aplica a las inversiones y no solo a las pequeñas, sino también a las grandes inversiones, especialmente en infraestructuras”. El objetivo declarado es reactivar sectores clave como el turismo y la minería, y restaurar la obsoleta red eléctrica del país.
Este movimiento representa un giro significativo en una economía donde, hasta hace poco, el 80% se basaba en un sistema de producción planificado y centralizado por empresas estatales. La crisis ha impulsado una apertura gradual al sector privado. En 2021 se permitió nuevamente la actividad de pequeñas y medianas empresas privadas, con hasta 100 empleados, tras haber estado prohibidas durante casi seis décadas.
Los números muestran el crecimiento de este sector: para 2025, unas 10.000 empresas privadas representaban el 15% del PIB y empleaban a más del 30% de la población activa. Ese mismo año, las ventas minoristas del sector privado superaron por primera vez a las del sector público, alcanzando el 55% del comercio total. A inicios de marzo, el gobierno autorizó, por primera vez en casi 60 años, la asociación entre empresas públicas y privadas.
El anuncio de este lunes marca un nuevo capítulo, extendiendo esa posibilidad a los cubanos que viven en el exterior y sus descendientes, en un intento por atraer capital fresco y expertise para paliar la profunda crisis que atraviesa la nación caribeña.
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