Cuadernos de las Coimas: un empresario asegura que lo obligaron a declarar y ahora quiere borrar su testimonio
Un empresario dio un volantazo en el juicio por los Cuadernos: asegura que su confesión fue forzada y pide que la borren. Mientras, las defensas buscan tumbar el proceso. ¿Qué más pasó en una audiencia cargada de impugnaciones?
Un giro inesperado sacudió este martes el juicio por los Cuadernos de las Coimas, donde la ex presidenta Cristina Kirchner es la principal acusada. El empresario Mario Rovella, a través de su abogado, pidió anular su declaración como arrepentido, argumentando que fue obtenida bajo “coacción” y amenazas de prisión. Este planteo se suma a una serie de cuestionamientos de las defensas que buscan invalidar el proceso.
¿Qué dijo la defensa del empresario?
El letrado Pablo Medrano, representante del titular de la constructora Rovella Carranza S.A., fundamentó el pedido ante el Tribunal Oral Federal 7. Sostuvo que la voluntad de su cliente fue “doblegada” con intimidaciones carcelarias. “Se trata de un mecanismo incompatible con el Estado de Derecho, usado sistemáticamente en este proceso”, afirmó el abogado durante la audiencia.
Rovella había admitido previamente pagos ilegales presentados como “aportes” a campañas políticas. En un movimiento sorpresivo, ahora ofreció una reparación económica de casi medio millón de dólares para extinguir la acción penal en su contra. La decisión final sobre este ofrecimiento y la nulidad de su testimonio recaerá en el tribunal.
Recusaciones y estrategias defensivas
La jornada judicial también tuvo otro episodio destacado. Al inicio de la audiencia, el ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, presentó una recusación contra el juez Fernando Canero. El presidente del tribunal resolvió tratarla por secretaría para no interrumpir el desarrollo de la vista.
La estrategia de impugnar el proceso no es nueva. El abogado de Cristina Kirchner, Carlos Beraldi, fue el primero en abrir las cuestiones preliminares, denunciando un presunto *forum shopping* al inicio de la causa y apuntando contra el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli por un supuesto manejo extorsivo de la figura del arrepentido.
Estos argumentos fueron retomados por varias defensas. La de Roberto Baratta, a cargo de Marcos Aldazabal, insistió en el vínculo entre Stornelli y el falso abogado Marcelo D’Alessio, condenado por extorsión. Por su parte, la defensa de Julio De Vido, encabezada por Maximiliano Rusconi, cuestionó la acusación y recordó que su cliente ya fue absuelto del delito de asociación ilícita en la causa Vialidad.
El rol de los acusados y los próximos pasos
Baratta y De Vido fueron señalados por varios empresarios arrepentidos como figuras centrales del esquema de presunta recaudación ilegal. La acusación sostiene que Baratta, junto a su chofer Oscar Centeno, habría sido quien recibía el dinero en efectivo, mientras que De Vido aparecería como una de las cabezas de la presunta estructura.
Una vez que se resuelvan todos los planteos preliminares presentados, el TOF 7 dará vista a la fiscalía y a la querella de la Unidad de Información Financiera (UIF) para que respondan. Recién después de eso, el tribunal decidirá si se avanza a la etapa de pruebas e indagatorias.
La causa tiene a Cristina Kirchner como presunta jefa de una asociación ilícita, acusada de cohecho y maniobras de recaudación ilegal durante el período 2003-2015. La acusación describe “un plan integral” con una logística para recaudar dinero de empresarios de la construcción, energía y transporte, a cambio de beneficios para sus compañías.
Según la teoría del caso, el sistema contó con al menos dos canales: uno donde funcionarios públicos recaudaban el efectivo, y otro donde los propios empresarios garantizaban los pagos. El desarrollo del juicio promete más revelaciones mientras las defensas intentan desarmar la base probatoria desde sus cimientos.
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