Crecen las detenciones en el caso de la joven lanzada desde un puente en Brasil: tres nuevos acusados por ocultar pruebas
¿Qué esconden los nuevos detenidos? La policía cree que eliminaron pruebas clave: la cámara de la víctima sigue desaparecida.
La Policía Civil de San Pablo sumó tres detenidos más por la muerte de Maria Eduarda Rodrigues de Freitas, la joven de 21 años que murió al ser lanzada desde un puente sin cuerda de seguridad. Se trata de una mujer de 29 años y dos hombres de 25 y 27, quienes formaban parte del equipo organizador de la excursión del pasado 13 de junio.
Los arrestos se concretaron este sábado bajo la acusación de ocultamiento de pruebas. Según informó la Secretaría de Seguridad Pública de San Pablo, la delegada Andréa Levy señaló que los sospechosos habrían desaparecido con el equipo de captura de imágenes que la víctima usaba durante el salto. La cámara GoPro que llevaba Maria Eduarda al momento del incidente aún no fue encontrada.
Además, los investigadores creen que los acusados pudieron haber eliminado contenido digital relevante para esclarecer lo ocurrido. En paralelo, la Justicia autorizó allanamientos en sus domicilios y el secuestro de celulares, equipos electrónicos y otros materiales que puedan aportar pistas sobre la tragedia.
¿Qué pasó el día del incidente?
El 13 de junio, Maria Eduarda participaba de una actividad de bungee jumping en el conocido Ponte do Esqueleto, en Limeira, San Pablo. Fue lanzada desde una plataforma de 40 metros de altura sin la cuerda de seguridad, según testigos. Los instructores a cargo, detenidos ese mismo día por homicidio con dolo eventual, no pudieron explicar el error.
Un video viral muestra el momento en que la joven es acompañada hasta la plataforma y lanzada al vacío. Segundos después se escuchan gritos desesperados al notar la ausencia del principal elemento de seguridad. Bomberos y personal del SAMU acudieron, pero solo pudieron constatar su muerte.
Ya son seis los detenidos
Con estos tres nuevos arrestos, la causa suma seis imputados. Los primeros tres, los instructores, continúan detenidos. Ahora, los acusados de ocultar pruebas enfrentan cargos que podrían agravar su situación judicial. La investigación sigue en curso para determinar responsabilidades en una muerte que conmocionó a todo Brasil.
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