Corrientes: la devoción al Gauchito Gil estrena un santuario gigante para cientos de miles

Cientos de miles de fieles llegan a Mercedes, Corrientes, cada 8 de enero para venerar al Gauchito Gil. Este año lo harán en un nuevo santuario gigante de 435 m², mientras la Iglesia acompaña el mayor culto pagano del país.

Por infotucuman · 07/01/2026 · min de lectura
Corrientes: la devoción al Gauchito Gil estrena un santuario gigante para cientos de miles

Este jueves 8 de enero, la localidad de Mercedes, en Corrientes, será el epicentro de la mayor expresión de fe popular pagana del país. Cientos de miles de fieles llegarán para venerar al Gauchito Gil en un nuevo santuario monumental de 435 m² que se inauguró hace tres meses. La celebración anual, que mezcla fervor, música y color, convoca a devotos de toda la Argentina y países limítrofes.

La figura de Antonio Mamerto Gil, un gaucho desertor ejecutado en 1870, se ha convertido en un fenómeno cultural y religioso único. Su imagen, con vincha y pañuelo rojos, se multiplica en altares en barrios humildes y al costado de las rutas, identificados por banderas del mismo color. La Iglesia Católica, sin autorizar el culto, decidió acompañarlo, participando incluso con misas en la Catedral de Mercedes.

La leyenda que dio origen al culto

La tradición oral cuenta que Gil, tras desertar para no participar en luchas fratricidas, fue capturado por una partida militar. Fue colgado de los pies de un árbol y degollado sin juicio previo. Antes de morir, le dijo a su verdugo: “la sangre de un inocente sanará a otro inocente”. La profecía se cumplió cuando el militar, al encontrar a su hijo moribundo, untó su rostro con la sangre de Gil y el niño se salvó.

En agradecimiento, el soldado erigió una cruz en el lugar del martirio, que comenzó a ser visitada. Aunque un dueño del campo la derribó, la creencia afirma que este acto le provocó locura y muerte. La cruz fue levantada nuevamente y el sitio se transformó en el santuario que hoy atrae multitudes.

Un nuevo espacio para una fe masiva

El antiguo santuario sufrió durante años problemas de corrupción y manejo mafioso, que incluyeron la comercialización de ofrendas y denuncias por venta de drogas. Una riña con dos muertos en 2023 obligó a la intervención de las autoridades. Las topadoras derribaron construcciones ilegales y se inició la obra del nuevo complejo.

El moderno santuario, de hormigón y vidrio con un diseño icónico en rojo, fue inaugurado en octubre de 2025. Cuenta con un atrio de 12 metros para los fieles, un oratorio íntimo con luz cenital, áreas comerciales, camping y estacionamiento. El objetivo es mejorar la seguridad y el orden para los visitantes, que suelen congregarse por centenares de miles cada 8 de enero.

El santo de los pobres que cruza todas las clases

Si bien el Gauchito Gil concitó primero la adhesión de los humildes, la fe en sus poderes atraviesa todas las clases sociales. Durante décadas, el santuario original acumuló ofrendas de lo más variado: guantes y batas de campeones mundiales de boxeo como Látigo Coggi, uniformes de veteranos de Malvinas, vestidos de novia, chapas patentes y joyas valiosas, todas en agradecimiento por favores recibidos.

Los rituales incluyen tradiciones pintorescas, como tomar bebidas alcohólicas y fumar cigarrillos dejados como ofrenda por otros devotos, con la condición de reponerlos. La propagación del culto más allá de Corrientes se atribuye a la emigración de correntinos y a la adhesión de los camioneros que recorren el país.

La postura de la Iglesia y un poema de absolución

Monseñor José María Arancibia, ex delegado para las causas de los santos, resumió la posición eclesiástica: “Son personas que quizás no van a ser nunca canonizadas, pero son leyendas de gente abnegada que luchó por otros”. El fallecido papa Francisco, familiarizado con el culto desde su época como arzobispo, recomendó difundir la novena para el Gauchito Gil elaborada por los sacerdotes Luis Adis y Julián Zini.

Esta novena pide rezar por el alma de Gil y centrar la devoción “en la cruz de Nuestro Señor Jesucristo y no en el difunto”, lamentando la mezcla con “magia y superstición”. El padre Zini, también poeta, escribió unos versos que absuelven al Gauchito: “Si robó, le robó al rico, por justicia popular, ¡la inocencia de los pobres se llama necesidad!”. El poema concluye: “Tal vez por eso la gente le reza cada vez más”.

El obispo de Goya, Adolfo Canecín, confirmó que la Iglesia participa activamente. El acto inaugural de la fiesta es una misa en la Catedral de Mercedes y hay oficios periódicos en el santuario, en un intento de canalizar una devoción que, a casi 155 años de la muerte de Gil, no deja de crecer.

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