Confesó el crimen, pero la Justicia lo dejó en libertad: el caso que indigna a Tucumán

Confesó el crimen, aceptó la perpetua y tres días después se declaró inocente. El Tribunal de Impugnación lo absolvió. ¿Qué pasó con la Justicia en Tucumán?

Por infotucuman · 11/06/2026 · min de lectura
Confesó el crimen, pero la Justicia lo dejó en libertad: el caso que indigna a Tucumán

Hernán Edgardo Caro reconoció ante un juez que abusó, torturó y mató a la pequeña Rocío Rojas. Aceptó la prisión perpetua en un juicio abreviado. Sin embargo, tres días después se declaró inocente y el Tribunal de Impugnación terminó absolviéndolo. ¿Cómo es posible?

La historia que conmovió a Tucumán

En julio de 2020, Rocío Milagros Rojas, de cuatro años, desapareció en Lules. Su cuerpo fue hallado en el lecho de un río seco, quemado hasta casi desaparecer. La causa, que estremeció a la provincia, tuvo un giro inesperado esta semana: el principal acusado, Hernán Edgardo Caro, quedó en libertad.

Caro había confesado en 2024, durante un acuerdo de juicio abreviado, ser el responsable del abuso y asesinato de la niña. Pero el juez no aceptó el convenio y el caso fue a juicio oral. Allí, Caro se declaró inocente y, pese a ser condenado a perpetua por tres jueces, apeló y logró la absolución en el Tribunal de Impugnación.

¿Por qué lo absolvieron?

Los jueces del Tribunal de Impugnación consideraron que no había pruebas suficientes para ubicar a Caro en la escena del crimen. El ADN de su pareja, Carolina Graneros, apareció en las herramientas usadas para quemar a la niña, pero no el de él. Además, las declaraciones que lo incriminaban provenían de la hija y el yerno de Graneros, a quienes los magistrados consideraron “testigos interesados”.

El principio de “in dubio pro reo” (ante la duda, a favor del reo) pesó más que la confesión previa de Caro. Esa confesión, al haberse dado en el marco de un juicio abreviado no aceptado, no pudo ser usada en el juicio oral. Los jueces y las partes debieron actuar como si nunca hubiera existido.

El calvario de Mili

La pequeña había sido sacada de la casa de su madre por Carolina Graneros, su madrina, quien alegó maltratos. La Justicia nunca intervino. Dos meses después, Graneros denunció la desaparición de la niña. Fue su hija quien reveló la verdad: Mili estaba muerta y sus restos habían sido incinerados dos veces.

La fiscalía reconstruyó que Caro abusó sexualmente de la niña, lo que le causó una descompensación. La pareja la llevó en moto a un descampado, la quemó en un pozo y luego esparció las cenizas. Graneros siempre sostuvo que ella solo prendió fuego a un cuerpo sin vida, pero fue condenada a perpetua y su sentencia quedó firme.

Mayra Rojas

Hernán Edgardo Caro

Carolina Graneros

Las preguntas que nadie responde

Si Caro es inocente, ¿por qué confesó? ¿Cómo pudo Graneros, sin ayuda, cargar a una niña desvanecida en una moto y quemarla? ¿Por qué todos los testigos ubican a Caro en la casa esa noche? La sentencia dejó más dudas que certezas.

Mayra Rojas, madre de la víctima, no puede creer lo que pasó. Su abogado, Humberto Castaldo, calificó el fallo como “un nuevo golpe bajo a todas las víctimas”. Mientras tanto, Caro camina libre, y la Justicia en Tucumán vuelve a ser cuestionada.

También puede interesarle

Policiales
Policiales
Policiales
Policiales
Policiales
Policiales
Publicidad