Condenan a la banda que perforó la bóveda de Tarjeta Titanio en un robo millonario
Ocho años después, la Justicia cerró el caso del millonario robo a Tarjeta Titanio. ¿Cómo lograron perforar la bóveda y quiénes eran los cerebros detrás del golpe perfecto? Los detalles de la condena que llegó tras una investigación clave.
Ocho años después de un audaz golpe, la Justicia tucumana dictó sentencia contra los integrantes de una banda que se alzó con una fortuna en efectivo. El operativo, que involucró a delincuentes de Tucumán y Córdoba, culminó con condenas tras una extensa investigación policial.
El robo a la sucursal de Tarjeta Titanio, ubicada en San Martín al 800 de la capital, ocurrió durante el fin de semana del 8 y 9 de septiembre de 2018. Los empleados descubrieron la falta de dinero recién el lunes 10, cuando llegaron al local y encontraron la bóveda violada. La denuncia se radicó en la comisaría 1ª y el caso pasó a la Dirección General de Investigaciones.
¿Cómo fue el golpe?
Los investigadores, bajo las directivas del entonces fiscal Pedro Gallo, determinaron rápidamente que se trataba de un trabajo de delincuentes expertos. El análisis de la escena mostró que los ladrones habían accedido a la bóveda haciendo un boquete en la pared con herramientas, evidenciando una meticulosa planificación previa y conocimiento del lugar.
La banda logró sustraer alrededor de 500.000 dólares y más de 6,7 millones de pesos. A partir de allí, se inició una compleja pesquisa que incluyó allanamientos en distintos puntos de la provincia, donde se secuestraron dinero en efectivo y armas de fuego.
La investigación que los atrapó
Uno de los momentos clave en la investigación se produjo el 18 de agosto de 2025. Un equipo de la División Robos y Hurtos, al mando del comisario Diego Bernachi, interceptó una camioneta Toyota Hilux en la intersección de Amador Lucero y Las Piedras. En su interior viajaban dos tucumanos y dos cordobeses sospechosos de participar en el robo.
Durante la requisa, los efectivos hallaron un arma de fuego, pasamontañas y elementos vinculados a robos domiciliarios. El Ministerio Público Fiscal ordenó su inmediata aprehensión, lo que permitió desarticular gran parte de la organización.
La investigación permitió identificar a los siete integrantes de la banda: Walter Hugo Rivero, Nahuel Corbalán, Myriam Noemí Corbalán, Gabriel Rubén Barzola, Alejandro José García, Flavio Nahuel Aguilar y Francisco Aguilar. Este último permanece prófugo desde el inicio de la causa.
Los roles dentro de la banda
De acuerdo con la acusación de la Fiscalía de Cámara Penal II Conclusional, a cargo de Estela Giffoniello, Rivero junto con Myriam y Nahuel Corbalán fueron los cerebros que planificaron el golpe y aportaron información clave sobre la sucursal. Luego, reclutaron a García, Barzola y a los hermanos Aguilar, residentes en Córdoba, para ejecutar el plan.
Según la reconstrucción fiscal, Gabriel Barzola ingresó primero por una puerta lateral para probar y desactivar el sistema de alarma. Posteriormente, Nahuel y Francisco Aguilar, junto a otros cómplices, volvieron a ingresar por el mismo sector. Utilizando un taladro manual, perforaron la pared de la bóveda, abrieron un boquete y se apoderaron del dinero. La huida se realizó en camioneta y el botín fue entregado a Alejandro García, quien lo ocultó en su vivienda de Córdoba.
El final de la causa
El caso llegó a su etapa final el pasado 4 de marzo, cuando las partes acordaron un juicio abreviado para cinco de los imputados y una probation para Myriam Corbalán.
Walter Hugo Rivero, Gabriel Barzola, Alejandro García, Flavio Nahuel Aguilar y Nahuel Corbalán reconocieron su responsabilidad en el delito de robo agravado por ser cometido en poblado, en banda y por efracción. Aceptaron una pena de tres años de prisión. Los primeros cuatro cumplirán la condena de forma condicional en Córdoba, mientras que Nahuel Corbalán deberá cumplirla de manera efectiva, ya que actualmente se encuentra alojado en el penal de Villa Urquiza por otra causa.
Como parte del acuerdo, Barzola y Flavio Aguilar se comprometieron a pagar 3 millones de pesos cada uno en concepto de reparación económica. Rivero ofreció pagar 1,8 millones de pesos.
Por su parte, Myriam Corbalán no admitió haber participado en el hecho y accedió a una suspensión de juicio a prueba por dos años. Como condición, deberá estudiar la carrera de Informática y pagar 200.000 pesos en concepto de indemnización. Francisco Aguilar continúa prófugo y es buscado activamente por la Justicia.
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