Condena millonaria: La brutal agresión a un heladero en El Cadillal que la fiscalía no quiere que quede impune

La fiscalía pidió 7 años y medio de cárcel para una pareja por un robo en El Cadillal. ¿Qué fue lo que le hicieron al heladero con una botella que justifica una condena tan dura? Los detalles del ataque que conmocionó.

Por infotucuman · 16/03/2026 · min de lectura
Condena millonaria: La brutal agresión a un heladero en El Cadillal que la fiscalía no quiere que quede impune

Una pareja enfrenta la posibilidad de pasar más de siete años en prisión por un asalto de una violencia extrema. La fiscalía de Robos y Hurtos pidió una condena ejemplar para los acusados de atacar salvajemente a un vendedor ambulante en La Isla, El Cadillal, para robarle su dinero del día. La víctima fue golpeada y apuñalada múltiples veces con una botella rota mientras trabajaba.

El pedido de condena fue formulado este lunes 16 de marzo por la fiscal Alejandra Navarro, de la Unidad Fiscal Especializada en Robos y Hurtos III, durante los alegatos de clausura del debate oral. La representante del Ministerio Público Fiscal solicitó que Rodrigo Olea, de 23 años, y Milagros Pérez, de 19, reciban una pena de siete años y seis meses de prisión efectiva.

Ambos están acusados como coautores del delito de robo agravado por el uso de arma. “Se trató de un desapoderamiento cometido con violencia extrema. La víctima fue golpeada y apuñalada con el pico de una botella mientras se encontraba trabajando. La violencia fue el medio para concretar el robo”, fundamentó Navarro ante el tribunal.

¿Cómo fue el violento ataque en la ruta?

Los hechos que desencadenaron este juicio ocurrieron el 3 de marzo de 2025 en la zona conocida como La Isla, sobre la ruta 374 a la altura del kilómetro 6, en El Cadillal. Allí, el vendedor ambulante Juan Alberto Jiménez se encontraba comercializando helados cuando fue abordado por la pareja.

Según la investigación fiscal, Milagros Pérez inició la agresión verbal, insultando a la víctima con gritos de “Andate negro de m…”. Inmediatamente después, Rodrigo Olea comenzó a propinarle golpes de puño en el rostro. La violencia escaló rápidamente cuando Pérez lo atacó con una botella de vidrio en la cabeza, provocando que el heladero cayera al suelo.

El momento más crítico: las puñaladas con la botella

Con la víctima ya indefensa en el piso, los agresores intensificaron su brutalidad. La acusación detalla que utilizaron el pico de una botella cortada para apuñalar a Jiménez en cinco ocasiones en la espalda. Además, le provocaron múltiples cortes en distintas partes del cuerpo y las extremidades.

Una vez cometida la agresión física, los acusados procedieron al robo. Se apoderaron de aproximadamente 100.000 pesos en efectivo, que correspondían a la recaudación del día del vendedor, un telécelular personal y una conservadora. Dentro de esta conservadora también se llevaron una cuchara tipo media bola, herramienta fundamental para el trabajo de servir helados. Tras el asalto, huyeron del lugar con el botín.

El caso, investigado minuciosamente por la fiscalía especializada, llegó a debate oral y ahora espera la sentencia definitiva del tribunal. La petición de una pena de cumplimiento efectivo busca marcar un precedente ante hechos de violencia delictiva extrema cometidos contra trabajadores.

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