Cinco mujeres presas denuncian torturas y abusos sexuales en una cárcel bonaerense: ya hay cambios en la cúpula
Cinco mujeres detenidas en Magdalena denunciaron torturas y abusos sexuales. ¿Sabés qué pasó con los responsables? Enterate de todos los detalles.
Cinco detenidas en la Unidad Penitenciaria N°51 de Magdalena denunciaron haber sufrido torturas, golpizas y abusos sexuales por parte de agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). Los hechos, ocurridos entre el 3 y el 4 de junio, fueron denunciados por la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) y ya desencadenaron una investigación judicial y el relevo de toda la cúpula del penal.
Según la CPM, todo empezó tras una pelea entre dos internas. Personal penitenciario ingresó al pabellón y lanzó gas pimienta. Luego, varias mujeres fueron encerradas en sus celdas y sometidas a revisiones forzadas. Cuando algunas se negaron a desnudarse frente a agentes varones del Grupo de Intervención ante Emergencias (GIE), fueron golpeadas, reducidas y trasladadas a otros sectores.
Abusos y torturas: los testimonios que estremecieron
Dos de las detenidas denunciaron abusos sexuales. Una de ellas relató que fue sometida al “submarino húmedo” —sumergir la cabeza en un contenedor con agua— y que la jefa de la unidad le habría dicho: “Besame las botas”. También aseguró que sufrió agresiones sexuales de varios agentes y que la obligaron a firmar documentos bajo amenazas.
Otra víctima declaró que fue llevada a un aula, donde la golpearon, ahorcaron y abusaron sexualmente. Permaneció horas inmovilizada y expuesta al gas pimienta antes de ser trasladada a otro penal.
Las otras tres denunciantes sufrieron golpes, inmovilizaciones prolongadas, exposición a gas pimienta, amenazas y condiciones degradantes. Estuvieron horas sin agua, alimentos ni sanitarios. Al ser trasladadas, encontraron sus pertenencias destruidas o mezcladas con basura.
La CPM entrevistó a las mujeres en distintas unidades y constató lesiones compatibles con los relatos. Además, cuestionó al personal médico: una enfermera registró que una detenida no tenía lesiones visibles, pese a que después se constataron heridas y secuelas físicas.
La denuncia fue presentada ante la Fiscalía N°11 de La Plata, a cargo de Álvaro Garganta, y luego ampliada con nuevos testimonios. Tras la presentación judicial, las autoridades penitenciarias relevaron a la directora, subdirectores y a la jefa del área señalada. También apartaron a los integrantes del GIE que participaron del operativo.
Se inició una investigación interna y se conformó una mesa de diálogo con las internas. El juez de Ejecución Penal de La Plata, José Villafañe, intervino en el establecimiento.
Por otra parte, la CPM cuestionó una resolución del Juzgado de Garantías N°4 de La Plata, a cargo de Juan Pablo Masi, que rechazó su pedido para ser querellante. El organismo considera que la decisión obstaculiza su función como Mecanismo Local de Prevención de la Tortura y anunció que apelará.

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