Cierran el plan vitivinícola y más de 200 bodegas celebran el fin de los aportes obligatorios
El Gobierno cerró el PEVI y eliminó los aportes obligatorios a la Coviar. Bodegas de Argentina celebró la medida: ¿qué implicancias tiene para la industria y qué pasará con los fondos remanentes?
Bodegas de Argentina, que reúne a más de 200 empresas que representan el 90% de las exportaciones y el 75% del consumo interno, respaldó la decisión del Gobierno de cerrar el PEVI y eliminar las contribuciones obligatorias a la Coviar. La medida, oficializada a través de la resolución 55/2026, implica un alivio financiero directo para el sector, según destacó la cámara en un comunicado.
“La normativa publicada hoy ratifica que el ciclo de la Coviar, diseñado originalmente con un horizonte temporal hasta el año 2020, ha cumplido su plazo legal”, señalaron en la entidad. Además, subrayaron que “se establece el fin de todas las contribuciones obligatorias previstas en la Ley 25.849”.
¿Qué implica la eliminación de los aportes?
Para las bodegas, la eliminación de los aportes representa un cambio concreto. “Esto implica un alivio financiero directo y urgente para todas las bodegas del país, eliminando una carga que ya no encontraba sustento en metas estratégicas vigentes”, remarcaron. Otro aspecto valorado fue la instrucción al Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) para que deje de recaudar dichas contribuciones a partir de hoy.
Según la entidad, esto tendrá un impacto directo en la actividad: “Garantiza que los recursos de la industria permanezcan en los establecimientos para fomentar la inversión y la competitividad”.
Críticas de Sturzenegger y el balance del PEVI
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, se pronunció en su cuenta de X y calificó al PEVI como “una aberración”. Según recordó, el plan prometía posicionar a la Argentina entre las industrias vitivinícolas más destacadas del mundo, alcanzar exportaciones por US$2000 millones anuales y capturar el 10% del volumen del comercio mundial de vinos para el año 2020. Sin embargo, el balance fue negativo: “La realidad 22 años después es que las exportaciones nunca llegaron a la marca de US$2000 millones anuales y la participación argentina en las exportaciones mundiales se mantiene por debajo del 2,5%”.
Sturzenegger también señaló que se recaudaron “US$300 millones para financiar resultados que nunca llegaron”.
Transparencia y rendición de cuentas
Bodegas de Argentina valoró el requerimiento del Gobierno para que la Coviar presente, en un plazo de tres meses, un informe detallado de cierre con rendición de cuentas completa. “La transparencia en el manejo de fondos públicos y privados es un pilar irrenunciable para nuestra cámara”, agregaron. Además, destacaron que los fondos no utilizados se incorporarán al patrimonio del INV, “asegurando que los recursos del sector vuelvan a una institución técnica y de control de larga trayectoria en el país”.
El reclamo histórico de las bodegas
La presidenta de Bodegas de Argentina, Patricia Ortiz, aportó más contexto. “Es una cámara con presencia en toda la Argentina que tiene ya más de 50 años”, señaló. Sobre el origen del conflicto, recordó que el esquema tenía un plazo definido: “El plan estratégico (PEVI) fue creado por ley hace más de 20 años que duraba hasta el 2020 y fracasó por distintos motivos”.
Ortiz explicó que, una vez cumplido el plazo, el sector esperaba cambios. “Cuando terminó el plan, todos dijimos que el aporte debía finalizar”, sostuvo. Sin embargo, no tuvieron eco y por eso Bodegas de Argentina se retiró de la Coviar en 2019. “Además se había desviado el espíritu del PEVI y de la propia institución”, dijo.
La dirigente describió las consecuencias del incumplimiento: si la bodega se atrasaba con la cuota, el INV tenía la facultad para inhabilitarla. “Te enterabas cuando tenías el camión cruzando a Chile y no podía seguir y perdías un barco”, relató.
El destino de los recursos y la superposición de programas
Ortiz cuestionó el uso de los recursos. Contó que en un primer momento el gran aporte era para Wine of Argentina para la promoción del vino argentino, pero que esa contribución se redujo al 7%. “Es muy bajo ese aporte que se fue reduciendo en el tiempo y parte de los recursos empezaron a usarse para otras cuestiones”, afirmó.
En detalle, señaló que la Coviar desarrolló un protocolo de sustentabilidad propio, cuando ya existía uno en Bodegas de Argentina homologado y certificado. “Eso generaba una superposición innecesaria: lo que el sector necesitaba era que esos recursos se destinaran a Wine of Argentina para fortalecer la promoción externa del vino argentino”, dijo.
Una nueva etapa para el sector
En el comunicado, la cámara planteó que la decisión abre una nueva etapa. “Esta resolución marca el inicio de una etapa de mayor libertad y responsabilidad sectorial. Es el fin de la intermediación coactiva de la Coviar que no significa el fin de la planificación estratégica, sino el comienzo de una gestión más eficiente, liderada por el sector privado”, afirmaron.
Por último, Ortiz remarcó el impacto en la dinámica sectorial: “Nos da una mayor libertad a todo el sector de que podemos hacer una planificación estratégica con una gestión más eficiente”. Copal, a través de X, respaldó el cese de las contribuciones obligatorias y destacó la medida “como un paso relevante hacia la simplificación, la transparencia y la mejora de la competitividad de la industria vitivinícola”.
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