Choferes de apps en alerta: “Fue una explosión de entrada y ahora todos perdemos”
El presidente de los choferes de apps en Tucumán revela la dramática situación del sector: una avalancha de nuevos conductores por la crisis y tarifas que no cubren ni los costos básicos. ¿Hacia dónde va un mercado al borde del colapso?
El sector de los conductores de aplicaciones en Tucumán vive una situación crítica. El presidente de la Agrupación de Choferes de Aplicaciones Unidos, Pablo León, advirtió sobre una “explosión” masiva de nuevos ingresos en los últimos tres meses, un fenómeno que achaca directamente a la desesperación económica y la falta total de regulación, y que está hundiendo los ingresos de todos.
En una entrevista con Radio 10, León fue contundente: “Es increíble la cantidad de gente que ha entrado en los últimos tres meses”. Según su análisis, la crisis económica actúa como un imán para personas que buscan un ingreso rápido, sin medir las consecuencias a largo plazo ni la real rentabilidad del trabajo.
¿Por qué hay una avalancha de nuevos choferes?
León explicó que el problema de fondo es la ausencia de controles. “No hay regulaciones. El hecho de estar todos sin regulación, por ejemplo, en las actividades de las empresas. Los filtros prácticamente no existen para el ingreso. Y por eso es que termina todo el mundo cayendo en esto”, detalló. Esta falta de barreras permite que cualquiera, sin considerar los costos operativos reales, se sume a la plataforma saturando el mercado.
El dirigente realizó un crudo cálculo económico para ilustrar la insostenibilidad de la situación actual. Según sus números, cubrir únicamente los costos fijos (combustible, mantenimiento, seguro) implica un mínimo de 500 pesos por kilómetro. Para alcanzar un “punto de equilibrio” que incluya una ganancia o sueldo para el conductor, la tarifa debería rondar los 970 pesos por kilómetro.
La cruda realidad de las tarifas actuales
Sin embargo, la realidad dista mucho de esas cifras. “Hoy por hoy las aplicaciones están pagando 300 a 400 o 500 pesos el kilómetro. Estamos muy por debajo ni siquiera de cubrir los costos”, afirmó León. Esto significa que muchos conductores están trabajando a pérdida, consumiendo el valor de su vehículo sin obtener una renta real.
¿Por qué lo hacen entonces? El líder gremial lo atribuye a la necesidad inmediata de dinero en efectivo. “La gente lo hace por una cuestión de flujo de dinero que necesitan tener para el día a día, no mirar las consecuencias a futuro”, concluyó. Es una solución parche que agrava el problema colectivo, generando una espiral descendente de precios y ganancias.
Con una siniestra predicción, León graficó el absurdo al que se dirige el sector si la tendencia continúa: “El día de mañana vamos a estar todos haciéndonos viajes entre nosotros o llevándonos pizza entre nosotros”. Su advertencia pinta un futuro donde los choferes, en un mercado sobresaturado y mal remunerado, terminarán siendo los únicos clientes de sí mismos, en un ciclo económico sin salida.
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