Chechu Bonelli rompe el silencio en Tucumán: la dura metáfora sobre su divorcio de Cvitanich
Chechu Bonelli habló del dolor tras su separación de Darío Cvitanich y usó una fuerte metáfora: “El amor es como una plantita. Donde la descuidaste, cagaste”. Reviví sus declaraciones.
La periodista y modelo Chechu Bonelli se refirió por primera vez en un medio nacional al doloroso proceso tras su separación del exfutbolista Darío Cvitanich. En una entrevista, comparó el amor con una planta que “se muere si no se riega”, en lo que se interpreta como una indirecta a su exmarido. Sus declaraciones resonaron en las redes, donde muchos tucumanos siguen de cerca la vida de la mediática pareja.
Durante su participación en el ciclo de YouTube “A punto”, conducido por Gastón Pisano y El Colo, Bonelli mezcló el humor con la reflexión más íntima. Inició su intervención con una frase cantada que sorprendió a los conductores: “No te casés, no te casés. El matrimonio es una estupidez”.
Sin embargo, rápidamente aclaró que su postura no era cínica. “No hay nada más lindo que apostar al amor, gente”, afirmó, dando paso a una confesión más profunda sobre su estado emocional actual.
El amor como una planta que necesita cuidado
La modelo explicó cómo vive hoy ese sentimiento. “El estado de amor es uno de los estados más lindos que puede tener el ser humano, claro. No me estaría pasando ahora, claramente”, confesó. Fue entonces cuando lanzó la analogía que captó toda la atención: “El amor es como una plantita. Hay que regarla todos los días para que no se muera. Donde la descuidaste, cagaste, básicamente”.
Esta frase fue interpretada por los espectadores como un claro mensaje dirigido a Cvitanich, con quien compartió 14 años de matrimonio y con quien tiene tres hijas en común.
Un año bisagra y el camino de la superación
Bonelli describió el año 2025 como un período bisagra y expresó su deseo de que termine pronto. “Por suerte ya este año está llegando al final, al último tramo, así que esperando que se vaya rápido. Igual todo lo vivido formó parte de lo aprendido”, contó.
La periodista aseguró que esta experiencia le dejó enseñanzas valiosas. “Esta separación me vino a enseñar un montón de cosas. Yo siempre dije que el silencio también era una manera de responder. Y cuando me sentí capacitada para salir a hablar y que ya tenía más superado toda la situación, se dio de manera natural”, reflexionó.
La crudeza de “ser dejada”
En otras oportunidades, Bonelli había sido más directa al describir el tipo de ruptura que vivió. Hace unas semanas confesó: “No es lo mismo dejar que ser dejado o dejada. Yo fui dejada… Durísimo. Y hoy lo digo y no me cuesta para nada decirlo. Antes empezaba a hablar y ya me largaba a llorar”.
Este proceso, que incluyó el muy comentado reencuentro con Cvitanich a los cinco meses de la separación y el cruce con su ex y su nueva novia en un boliche, parece estar llegando a su fase final. Chechu Bonelli busca ahora reinventarse y reformular su historia, cerrando un capítulo intenso de su vida que mantuvo en vilo a la opinión pública.
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