Cada semana extraen 10 toneladas de basura del Río Mandolo, pero en 24 horas vuelve a estar igual

Cada semana se extraen 10 toneladas de basura del Río Mandolo en Monteros y Los Sosa, pero en 24 horas el lugar vuelve a cubrirse de residuos. Trabajadores y vecinos denuncian arrojo clandestino.

Por infotucuman · 25/04/2026 · min de lectura
Cada semana extraen 10 toneladas de basura del Río Mandolo, pero en 24 horas vuelve a estar igual

En menos de un día, el esfuerzo municipal por limpiar el Río Mandolo queda sepultado bajo nuevos residuos. Cada semana, cuadrillas de Servicios Públicos de Monteros retiran unas 10 toneladas de basura de los márgenes del cauce, pero la acumulación se repite en cuestión de horas.

Durante los últimos días, trabajadores municipales realizaron una nueva intervención en el sector, ubicado ya dentro de la jurisdicción de Los Sosa. El operativo demandó el uso de maquinaria pesada, camiones y tareas de limpieza integral, además de desmalezamiento para intentar recuperar una zona seriamente afectada por la contaminación.

¿Qué dicen los trabajadores?

Luciano Nieva, empleado municipal, expresó públicamente su malestar por la reiteración del problema y cuestionó la conducta de quienes utilizan el río como sitio de descarte clandestino. “Es frustrante; limpiamos y a las pocas horas ya hay bolsas otra vez”, señaló.

Las autoridades locales recordaron que Monteros cuenta con servicio regular de recolección de residuos de lunes a viernes en toda la ciudad, además de prestaciones especiales destinadas a comercios como bares y despensas. Pese a ello, persisten prácticas irregulares de disposición final de basura en espacios no habilitados.

Entre los desechos retirados se detectan restos orgánicos, huesos y otros residuos que generan no solo impacto visual, sino también riesgos sanitarios y focos de contaminación ambiental para toda la comunidad.

Vecinos denuncian arrojo clandestino

Vecinos de la zona también denunciaron maniobras frecuentes de arrojo clandestino. Indicaron que vehículos llegan a distintas horas del día y descargan residuos sin detenerse, buscando evitar ser identificados. “Vienen, tiran y se van rápido; no les importa”, comentó un residente.

El caso del Río Mandolo refleja una problemática más amplia vinculada al crecimiento urbano, el aumento en la generación de residuos y la falta de conciencia colectiva sobre el cuidado del ambiente. Mientras no cambien los hábitos ciudadanos, sostienen desde el municipio, los esfuerzos estatales seguirán resultando insuficientes y el río continuará transformándose en un basural a cielo abierto.

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