Ausencia en el homenaje al Papa: la explicación que dejó helados a todos
¿Qué llevó a la vicepresidenta a cambiar de planes en el último momento? Las declaraciones que dio desde otro templo dejaron al descubierto una tensión inesperada.
La vicepresidenta Victoria Villarruel decidió no asistir a la ceremonia central por el primer aniversario de la muerte del Papa Francisco en la Basílica de Luján, pese a que su presencia estaba prevista. En su lugar, optó por un acto en la Basílica María Auxiliadora de Almagro, donde el pontífice fue bautizado, y desde allí lanzó duras críticas que revelaron un trasfondo político inesperado.
“Acá es el lugar donde el papa Francisco fue bautizado, acá”, expresó Villarruel en declaraciones a Todo Noticias, justificando inicialmente su elección de ubicación. Sin embargo, acto seguido explicitó las razones políticas detrás de su ausencia: “Me pareció que estaba lo peor de la casta política”.
La vicepresidenta, que actualmente se encuentra a cargo del Poder Ejecutivo por el viaje de Javier Milei a Israel, remarcó que el sentido del aniversario debía ser el recuerdo y el aprendizaje de las enseñanzas del Papa, alejándose de cualquier otro tipo de interés.
¿Por qué se politizó la ceremonia?
Villarruel justificó su decisión de no asistir a Luján al señalar que la ceremonia principal “me pareció que se había politizado”. Para la titular del Senado, aquella misa dejó de ser un espacio de recogimiento y memoria para transformarse en un escenario de confrontación y exposición de dirigentes.
La misa en la Basílica de Luján reunió a los principales referentes de la política argentina. Entre los asistentes se encontraban el jefe de Gabinete, Manuel Adorni; el ministro del Interior, Diego Santilli; el titular de Defensa, Carlos Presti; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem; y el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.

¿Qué dijo Villarruel sobre la “casta política”?
Villarruel, en diálogo con TN, fue enfática: “Me pareció que la ceremonia tenía un contenido que no era el del recuerdo al Papa, era una ceremonia en la que estaba lo peor de la casta política. No quiero puntualizar, pero estaba la casta política, yo soy coherente con mis creencias”. Según allegados consultados, la vicepresidenta optó por una conmemoración “sin estridencias ni politiquería de casta”.
La decisión de Villarruel se hizo pública minutos después de iniciada la misa en Luján. De este modo, quedó en evidencia la distancia de la vicepresidenta respecto del formato y el tono de la ceremonia principal, que congregó a representantes de distintos partidos y niveles de gobierno.
¿Cómo fue el acto en Luján?
El acto en Luján estuvo encabezado por el arzobispo de Mendoza, Marcelo Colombo, quien pronunció una homilía centrada en el legado social y religioso del Papa Francisco. Colombo convocó a “seguir construyendo juntos una patria de hermanos”, mientras recordó los desafíos y divisiones que atravesaron la sociedad argentina.
La misa de Luján también fue escenario de pronunciamientos políticos. Al término de la ceremonia, el gobernador Axel Kicillof se refirió a la necesidad de honrar el legado de Francisco no solo “en las palabras y en la foto, sino en sus enseñanzas, haciendo lo que dijo”. Kicillof remarcó que el Papa “fue muy claro, es exactamente lo contrario lo que dijo” respecto a la centralidad del mercado.
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