Análisis reveló metales pesados en una marca de pasta dental muy popular: lo que la empresa no contó
Una demanda colectiva sacude a Colgate-Palmolive tras detectarse metales pesados en su pasta dental más vendida. ¿Qué pasó con las promesas de calidad?
Una investigación independiente detectó plomo y mercurio en la pasta dental Colgate Total Whitening, uno de los productos de higiene bucal más vendidos en Estados Unidos. Los hallazgos desencadenaron una demanda colectiva contra Colgate-Palmolive, que ahora enfrenta acusaciones por no informar a los consumidores sobre la posible presencia de metales pesados en sus productos.
Tamara Rubin, fundadora de Lead Safe Mama, inició los análisis tras la intoxicación de sus hijos en 2005. En 2025, su equipo encontró niveles de plomo de hasta 721 partes por billón (ppb) en muestras compradas en comercios. Aunque estas cantidades están por debajo del límite legal de 20 partes por millón (ppm) que permite la FDA y la ANMAT, la demanda sostiene que cumplir la ley no garantiza seguridad.
¿Qué dice la demanda contra Colgate?
Presentada en abril de 2025 ante un tribunal federal de Nueva York, la demanda colectiva acusa a Colgate-Palmolive de no haber testeado sus productos para detectar metales pesados y de no haber informado a los consumidores. La empresa promete en sus envases que fabrica “responsablemente” y que testea “cada ingrediente en cada etapa del ciclo de vida del producto”. Sin embargo, los demandantes argumentan que esas promesas generan una expectativa de inocuidad que no se cumple.
Una encuesta realizada por los abogados reveló que solo el 4,1% de los consumidores esperaría encontrar plomo en una pasta Colgate. Además, en el mercado estadounidense existen otras marcas sin niveles detectables de plomo y mercurio, lo que demuestra que fabricar sin estos contaminantes es técnicamente posible.
¿Por qué legal no significa seguro?
La Organización Mundial de la Salud incluye al plomo y al mercurio entre los diez químicos de mayor preocupación para la salud pública. Según el organismo, no existe un nivel seguro de plomo en sangre. Los niños pequeños son los más vulnerables: pueden absorber entre 4 y 5 veces más plomo que los adultos. Incluso dosis pequeñas se asocian a dificultades en el aprendizaje, retrasos en el desarrollo y trastornos del comportamiento, que pueden ser irreversibles.
El mercurio tampoco tiene dosis segura establecida. Ambos metales son neurotóxicos y representan un riesgo especialmente alto para cerebros en formación.
El historial reciente de Colgate
No es la primera vez que la marca enfrenta problemas. En julio de 2025, la ANMAT prohibió la comercialización en Argentina de Colgate Total Clean Mint tras reportes de irritación, aftas e hinchazón bucal. Brasil había registrado más de 11 mil casos similares. En Estados Unidos, Tom’s of Maine (marca de Colgate) acordó pagar u$s2,9 millones para cerrar una demanda colectiva por contaminación con bacterias.
Los productos involucrados en la demanda por metales pesados se fabrican en Estados Unidos o México. Las pastas que se comercializan en Argentina provienen de la planta de Colgate en San Luis. No es posible afirmar que los productos argentinos tengan los mismos contaminantes, pero los episodios acumulados generan desconfianza sobre los estándares globales de control de calidad.
El problema va más allá de Colgate
Lead Safe Mama analizó 51 pastas dentales de varias marcas. El 90% contenía plomo, el 65% arsénico, el 47% mercurio y el 35% cadmio. Estos datos sugieren un problema sistémico en la industria. Tamara Rubin identificó cinco ingredientes como posibles fuentes de contaminación: hidroxiapatita, carbonato de calcio, arcilla bentonita, sílice hidratada y dióxido de titanio. Revisar el listado de ingredientes y evitar estos componentes puede disminuir el riesgo de exposición.
Alternativas para proteger a los niños
La Dra. Analía Rostanzo, odontóloga biológica integrativa, plantea: “Lo ideal sería no usar ninguna pasta dental. La mayoría tienen disruptores endocrinos entre sus ingredientes, o no están bien especificados”. Sugiere cepillar sin pasta o después de hacer oil pulling con aceite de oliva virgen extra, de sésamo o de coco virgen.
La médica pediatra Florencia Giecco coincide en que el aceite de coco es una buena opción, pero enfatiza: “Lo más importante es el cepillado con una buena técnica, usar hilo dental y tener una buena alimentación”. Los niños son más vulnerables a los efectos tóxicos de los metales pesados y suelen tragar parte de la pasta durante el cepillado, lo que aumenta la exposición interna.
El caso Colgate reabrió un debate urgente sobre la seguridad de productos de uso diario. La industria de higiene bucal enfrenta ahora un escrutinio público sin precedentes sobre sus procesos de fabricación y control de calidad.
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