Alerta mundial: El petróleo supera los 100 dólares tras una escalada de amenazas que pone en jaque la economía global
El precio del petróleo rompió la barrera de los 100 dólares tras una nueva escalada de ataques y amenazas en Medio Oriente. ¿Hasta dónde puede llegar esta crisis y qué significa para la economía de todos? Los detalles que mantienen en vilo a los mercados internacionales.
La tensión en Medio Oriente desató una nueva crisis energética que hizo saltar el precio del barril de crudo por encima de los 100 dólares. Ataques atribuidos a Irán contra buques en el estratégico estrecho de Ormuz y amenazas directas a los mercados energéticos encendieron todas las alarmas, obligando a Estados Unidos a intervenir con una masiva liberación de reservas para intentar contener el shock.
En las primeras operaciones del mercado asiático, el barril de Brent del mar del Norte trepó hasta los 100,50 dólares, marcando un incremento superior al 9%. En paralelo, el crudo West Texas Intermediate (WTI), la referencia en Estados Unidos, avanzaba un 8,8% para ubicarse en los 94,92 dólares.
¿Qué está pasando en el estrecho de Ormuz?
El fuerte repunte se produjo luego de una serie de nuevos ataques en la región. Irán se adjudicó acciones contra buques comerciales y petroleros en aguas cercanas al estrecho de Ormuz, uno de los pasos marítimos más críticos para el comercio mundial de energía. Desde el régimen iraní lanzaron una advertencia escalofriante a los mercados: “Esperen un barril de petróleo a 200 dólares”.
Esta advertencia se enmarca en la creciente tensión militar con Israel y sus aliados. La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró haber lanzado un ataque conjunto con el grupo Hezbollah contra territorio israelí, mientras que desde el sur del Líbano se dispararon cohetes que impactaron en una vivienda en Moshav Haniel, causando daños estructurales importantes.

La respuesta de Washington y el fantasma de una crisis mayor
Ante el riesgo de un shock energético global, la administración estadounidense reaccionó de inmediato. Washington anunció la liberación de 172 millones de barriles de petróleo de su reserva estratégica, una de las intervenciones más significativas de este tipo en los últimos años, con el claro objetivo de intentar contener la espiral alcista de los precios.
Pero las amenazas no se limitan al ámbito militar. La agencia iraní Tasnim difundió una lista de posibles blancos económicos y tecnológicos en caso de que el conflicto continúe escalando. La publicación incluye oficinas de gigantes tecnológicos estadounidenses como Amazon, Google, Microsoft y Nvidia, tanto en Israel como en países del Golfo, señalando que el alcance de los objetivos potenciales “se está ampliando gradualmente”.
La combinación es explosiva: ataques a la infraestructura energética, amenazas al tránsito marítimo internacional y la ampliación de blancos a la economía digital. Cerca del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo pasa por el estrecho de Ormuz, lo que convierte cualquier interrupción significativa en una amenaza directa para la estabilidad económica mundial, con potenciales efectos en la inflación y el crecimiento a escala global.
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