Alerta en el norte: el río que se desbordó y obligó a tomar medidas extremas

El río Loro–río Salí experimentó una crecida repentina que generó alerta en varias localidades tucumanas. ¿Qué provocó este fenómeno y qué medidas extremas se tomaron para controlarlo? Los detalles del operativo que mantiene en vilo a la población.

Por infotucuman · 11/03/2026 · min de lectura
Alerta en el norte: el río que se desbordó y obligó a tomar medidas extremas

La crecida del río Loro–río Salí encendió todas las alarmas en Tucumán, con localidades como El Cadillal en máxima alerta y el agua avanzando hacia Termas de Río Hondo. El aumento repentino del caudal, que ya anegó campings, obligó a las autoridades a emitir advertencias urgentes para la población.

El fenómeno tiene su origen en el dique Celestino Gelsi, que alcanzó su capacidad máxima. Para evitar riesgos en la estructura, se dispuso una fuerte erogación de agua desde la presa. Esta medida se suma al aporte adicional que proviene del río Aguas Chiquitas, incrementando significativamente el volumen que circula por el sistema.

¿Qué está pasando en El Cadillal?

Las imágenes en la zona del embalse son elocuentes. Varios campings ya fueron invadidos por el agua, que cubrió por completo los troncos de los árboles, dejando solo sus copas visibles. Este panorama refleja el notable incremento en el nivel del espejo de agua, transformando el paisaje habitual de la zona.

Frente a este escenario, las recomendaciones de las autoridades son claras y contundentes. Se insta a la población a evitar por completo el ingreso al agua y a mantenerse alejados del cauce. Actividades como la pesca están terminantemente desaconsejadas debido al peligro que representan las fuertes correntadas y la inestabilidad del nivel del río.

Las medidas técnicas para controlar la emergencia

Desde la administración de la presa explicaron los motivos técnicos de la decisión. El embalse superó los 607 metros sobre el nivel del mar, que es su cota máxima operativa. Para restablecer parámetros seguros y disminuir la presión sobre la estructura del dique, se activó un protocolo de emergencia.

Este protocolo incluyó la apertura de dos de las tres válvulas de descompresión disponibles y la puesta en funcionamiento del aliviadero. Estas maniobras buscan, fundamentalmente, prevenir riesgos tanto para la infraestructura crítica del dique como para todas las poblaciones que se encuentran aguas abajo del curso del río.

Mientras tanto, el monitoreo de la situación es permanente. Las autoridades mantienen un seguimiento constante ante el elevado caudal que continúa circulando, en un operativo que busca anticipar cualquier novedad y proteger a los habitantes de las zonas potencialmente afectadas por la crecida.

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