Alcoholemia desbordó los medidores en ruta bonaerense tras maniobras peligrosas
Conductor en Balcarce registró una alcoholemia tan alta que los equipos no pudieron medirla (“desbordamiento de rango”). Fue detenido tras maniobras peligrosas en ruta 226. En CABA, operativo de Navidad detectó 30 positivos.
Un conductor fue detenido en la ruta 226, en Balcarce, con un nivel de alcohol en sangre tan alto que los equipos no pudieron cuantificarlo, registrando un “desbordamiento de rango”. El vehículo fue retenido y el infractor quedó a disposición de la Justicia.
Los hechos tuvieron lugar durante la tarde del jueves feriado por Navidad. Agentes de la Policía Vial alertaron a un operativo del Ministerio de Transporte bonaerense sobre un automóvil que realizaba maniobras riesgosas en la Ruta Nacional 226, a la altura del kilómetro 64.5, dentro del partido de Balcarce. La conducción ponía en peligro tanto al propio conductor como a otros usuarios de la vía.
Un resultado que superó toda escala
Al ser interceptado y sometido al test de alcoholemia, los dispositivos arrojaron un resultado inusual: “desbordamiento de rango”. Esto significa que la concentración de alcohol en la sangre del hombre superaba la capacidad máxima de medición de los equipos, ubicándose muy por encima del límite permitido por la Ley de Alcohol Cero, vigente en la provincia de Buenos Aires.
Ante esta evidencia contundente, las autoridades procedieron a labrar la infracción correspondiente. Como parte de las medidas de seguridad, se dispuso la retención inmediata del vehículo. Un conductor alternativo se hizo cargo del rodado para trasladarlo a un lugar seguro, mientras que el infractor quedó a disposición del proceso judicial que se inicie.
Los graves riesgos de la alta alcoholemia
Desde el Ministerio de Transporte de la provincia de Buenos Aires explicaron la gravedad del caso. Niveles de alcoholemia superiores a los 3 gramos por litro de sangre provocan una severa depresión del sistema nervioso central. Esto se traduce en una pérdida crítica de reflejos y existe un alto riesgo de que la persona pierda el conocimiento, condiciones absolutamente incompatibles con la conducción de cualquier vehículo.
Las autoridades remarcaron que el objetivo fundamental de estos controles viales es preventivo. Buscan disuadir conductas irresponsables al volante para evitar siniestros y las tragedias personales y familiares que estos conllevan.
Balance de controles en la Ciudad de Buenos Aires
En paralelo, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desarrolló su propio operativo de control durante la noche de Navidad. Según las estadísticas oficiales, se identificó a 30 conductores con test de alcoholemia positivo. De ese total, once presentaban un dosaje superior a 1 gramo de alcohol por litro de sangre.
El caso más grave registrado en la capital fue el de un automovilista que circulaba con 1,74 gr/l. En esta ocasión, se realizaron 5.394 testeos, lo que arrojó una tasa de positividad del 0,47%. Esta cifra muestra una disminución respecto al año pasado, cuando en un número similar de controles (5.399) la tasa positiva fue del 0,83%. En lo que va del año, la cartera correspondiente ha retenido 4.300 licencias de conducir.
Para estas fiestas, la Ciudad implementó una novedad en su normativa de seguridad. Amplió a todo su territorio lo que desde 2020 se denomina “zona calma”. Esta regulación, que antes aplicaba solo en un radio de 100 metros de reservas ecológicas, el Ecoparque y hospitales, prohíbe el uso de todo tipo de fuegos artificiales con efecto audible. Los límites de alcohol permitidos en CABA son 0,5 gr/l para conductores de autos particulares; 0,2 gr/l para motociclistas y 0,5 gr/l para su acompañante, y cero absoluto para principiantes y conductores profesionales.
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