Alarma en Tucumán: ¿La provincia se convirtió en un depósito de drogas del NOA?

Los decomisos de drogas en Tucumán se dispararon un 400% para cocaína y más de 1.500% para marihuana en 2025. Expertos analizan si la provincia dejó de ser un corredor de paso para convertirse en un centro de acopio clave del narcotráfico en el NOA.

Por infotucuman · 02/02/2026 · min de lectura
Alarma en Tucumán: ¿La provincia se convirtió en un depósito de drogas del NOA?

Los secuestros récord de estupefacientes en la provincia alimentan una teoría preocupante: Tucumán ya no sería solo un corredor de paso, sino un centro de acopio clave para el narcotráfico regional. Los datos oficiales muestran aumentos de hasta el 1.500% en las incautaciones, con la mayoría de la droga destinada a quedarse aquí, lo que marca un cambio radical en el mapa narco del norte argentino.

Los números que preocupan

Durante 2025, las fuerzas de seguridad decomisaron en Tucumán 1.124 kilos de cocaína, lo que representa un incremento de casi un 400% respecto al año anterior. El salto más dramático se dio con la marihuana, donde se incautaron 895 kilos, un aumento superior al 1.500% comparado con 2024. Estos volúmenes extraordinarios refuerzan la hipótesis de que la provincia está almacenando droga para su posterior redistribución.

Un dato crucial es el destino final de lo incautado. De la cocaína secuestrada en territorio tucumano, 1.071 kilos tenían como destino quedarse en la provincia. En el caso del cannabis, 530 de los 895 kilos decomisados estaban destinados al mercado local. Esto contrasta con la dinámica de años anteriores, donde Tucumán era principalmente un lugar de tránsito.

Un hallazgo récord que encendió las alarmas

La noche de Reyes, un procedimiento rutinario por amenazas en un taller de Villa Luján, en la capital, derivó en un descubrimiento inesperado. Personal de la comisaría de Lastenia encontró 146 kilos de marihuana, marcando un récord de secuestro para un operativo en la ciudad. Este caso puntual se suma a una tendencia creciente de grandes volúmenes de droga encontrados dentro de la provincia.

Además, se incrementó la droga incautada en otras jurisdicciones cuyo destino final era Tucumán. Los registros indican que los decomisos de cocaína con ese destino pasaron de 248 a 491 kilos, mientras que los de cannabis subieron de 7 a 42 kilos. Expertos señalan que estas cifras podrían ser aún mayores, ya que hay envíos cuyos puntos de entrega se mantienen bajo reserva judicial.

La respuesta oficial y las rutas del narcotráfico

El secretario de Lucha contra el Narcotráfico, Jorge Dib, reconoció la teoría del acopio como “una posibilidad”, pero destacó el trabajo para evitarlo. “El aumento de droga incautada se debe fundamentalmente a que se incrementaron los procedimientos en los puestos fronterizos”, aseguró. Dib también resaltó la decisión política del gobernador Osvaldo Jaldo de perseguir penalmente a personas vinculadas a esta actividad, incluyendo investigaciones a funcionarios, como ocurrió en el municipio de Alberdi.

El análisis de las rutas es clave. De las dos toneladas de drogas secuestradas en la provincia, unos 1.360 kilos provinieron de distintos puntos de Salta. “Evidentemente hay fallas en los controles fronterizos. Si la droga logra atravesar esa barrera, luego es mucho más difícil detectarla”, explicó Dib, destacando que Tucumán, con el Operativo Lapacho, es la única provincia con controles permanentes en sus límites.

Cambios en los corredores y críticas al sistema judicial

Los narcotraficantes han modificado sus rutas. La llamada Ruta de los Valles, que integra las nacionales 40, 307 y 38 en el oeste provincial, es el corredor con menor nivel de control, contando solo con un puesto fijo en Colalao del Valle. Allí se registró el mayor aumento en secuestros: 685 kilos de cocaína (el doble que en 2024) y 62 kilos de cannabis, la mayor cantidad de esa sustancia hallada allí en la historia.

Más allá del esfuerzo oficial, persisten críticas estructurales. Funcionarios de Seguridad y de la Policía señalan falencias en el Poder Judicial. La Justicia Federal en Tucumán atraviesa una crisis profunda con vacantes en fiscalías, juzgados y sin un tribunal conformado. La Justicia ordinaria tampoco escapa a los cuestionamientos, especialmente sobre la aplicación de la ley de narcomenudeo, que, según el abogado Carlos Garmendia, no ha generado una base de datos útil para desarticular las redes.

El crimen de Érika Antonella Álvarez, íntimamente ligado al mundo de las drogas, avivó este debate. Frente a este escenario complejo, la pregunta sobre el nuevo rol de Tucumán en el narcotráfico regional sigue sin una respuesta definitiva, pero los números pintan un panorama cada vez más alarmante para los tucumanos.

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