Adorni se prepara para el Senado, pero en el Gobierno admiten que el caso ya lo desgastó
¿Se queda o se va? Adorni prepara su defensa en el Senado, pero en el Gobierno admiten que su caso ya generó un desgaste interno que paraliza la agenda oficialista.
El jefe de Gabinete ultima su defensa para el informe del 2 de julio, mientras en Balcarce 50 reconocen que la crisis paraliza la agenda oficialista. Javier Milei lo sostiene, pero en privado varios funcionarios dan por desgastado a Manuel Adorni.
En la Casa Rosada aseguran que el Presidente no planea echar a Adorni y que la decisión será personal del ministro. Sin embargo, fuentes oficiales admiten que el caso ya no es una crisis administrable con silencio. “Milei no te pide la renuncia si sos cercano. A lo sumo lo hacen Santiago y Karina, pero capaz no te la toma. Lo acepta si anímicamente la persona no puede funcionar”, confiaron a TN.
¿Interpelación en lugar de informe?
La estrategia inicial del Gobierno era que Adorni se presentara el 2 de julio a brindar su informe de gestión. Pero Patricia Bullrich logró un acuerdo con la oposición dialoguista: la sesión del Senado se postergó una semana, y la citación al jefe de Gabinete sería bajo el formato de una interpelación. Esto implica que no solo expondrá datos, sino que deberá responder preguntas sobre su crecimiento patrimonial, declaraciones juradas y contradicciones públicas.
Cerca del funcionario sostienen que sigue en funciones, que prepara su informe y que no analiza renunciar. Pero en el oficialismo reconocen que “las alarmas están prendidas”.
Karina Milei, ¿menos respaldo?
El vínculo con la secretaria general también se resiente. En Balcarce 50 dicen que Milei no lo soltará, pero advierten que Karina ya no lo respalda como antes. La crisis golpea al karinismo: Adorni fue impulsado por ese sector y su salida sería una derrota interna justo cuando ella busca ordenar el armado partidario y la estrategia electoral.
El sábado, en Rosario, el gabinete se reunirá por el Día de la Bandera. Milei quiere una foto de unidad con Karina, Caputo, Bullrich y Menem. Adorni estaría presente, aunque algunos especulan que podría no llegar en funciones si la situación se acelera.
El operativo contención en el Congreso
Bullrich, Santilli, los Menem y Devitt trabajan para frenar pedidos de interpelación y moción de censura. La prioridad es evitar que el Senado o Diputados se conviertan en el escenario de una derrota política que obligue a Milei a decidir bajo presión.
La tensión con los aliados es el punto más delicado. PRO, UCR y bloques provinciales no quieren defender a Adorni, pero tampoco alinearse con el kirchnerismo. El acuerdo de Bullrich le dio aire, pero dejó claro que los aliados exigen una instancia formal de rendición de cuentas.
¿Reemplazo en danza?
En distintos despachos ya circulan nombres como Sandra Pettovello y Pablo Quirno como posibles reemplazantes, aunque en la Casa Rosada insisten en que no hay conversación formal. Mientras tanto, Adorni prepara su reaparición con reuniones de su círculo íntimo. En su entorno quieren que retome las conferencias de prensa con perfil confrontativo, pero en otros sectores del Ejecutivo creen que ya no es viable. “La gente ya no lo tolera. Hay que bajar el perfil”, agregan en Nación.
El Gobierno quedó atrapado entre dos estrategias: hacia afuera sostiene a Adorni, busca unidad en Rosario y prepara una contraofensiva; hacia adentro admite que el caso paraliza la agenda y obliga a prever un reemplazo si la presión escala. La decisión final sigue en manos de Milei, pero en Balcarce 50 ya nadie trata el caso como una crisis administrable solo con silencio, Mundial y respaldo presidencial.
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