Acumuló 73 años de condena, pero un detalle legal lo salva de cumplirlos
73 años de condena, pero la ley lo salva de cumplirlos. ¿Qué pasará con el narco más temido de Tucumán? Los detalles de su historia judicial.
Miguel “Miguelón” Figueroa, el narco más temido de Tucumán, suma condenas por 73 años. Sin embargo, la ley argentina pone un tope: no podrá estar preso más de 35 años. Un récord judicial que esconde una trama de sangre, amenazas y un régimen de encierro que él mismo califica de “tortura”.
¿Cómo llegó a acumular tantos años?
En menos de dos años, Figueroa recibió varias sentencias por homicidios, amenazas y otros delitos que lo pusieron en el centro de una red criminal. Los investigadores lo señalan como uno de los narcos más importantes de la provincia, aunque él siempre se definió como chatarrero.
Nacido en Villa 9 de Julio, empezó en el narcomenudeo y, según los juicios, habría comprado voluntades dentro de las fuerzas de seguridad para escalar en el negocio.
El doble crimen que marcó su historial
Uno de los hechos más graves ocurrió tras la muerte de su hermano Gonzalo en diciembre de 2020. Figueroa prometió venganza y días después participó en un ataque armado contra una vivienda donde residían los familiares de los autores. Allí murieron Héctor Gabriel Amaya y Leonardo Sepúlveda, y resultaron heridos un niño de 12 años y otros dos jóvenes.
Tres meses después, en marzo de 2021, fue acusado de citar a Ramiro Exequiel Ledesma a través de su ex pareja y matarlo a tiros. Luego estuvo prófugo más de dos años hasta que lo capturaron en Salta.
Dos perpetuas anuladas y una nueva condena
Figueroa llegó a recibir dos condenas a prisión perpetua en menos de dos meses. Pero la Corte Suprema de Tucumán anuló una de ellas, la del doble homicidio, y ordenó un nuevo juicio. En ese proceso, la fiscalía pidió 33 años, la defensa 15, y la jueza Cynthia Lorena Rocha lo condenó a 30.
A eso se suman otros ocho años por amenazas contra fiscales, un juez y el gobernador Osvaldo Jaldo. Según la hipótesis, esas intimidaciones ocurrieron después de que no le permitieran ir al entierro de su hijo.
La unificación de penas y el tope legal
Ahora, una audiencia deberá unificar todas las condenas. Su defensa sostiene que, según la ley argentina, el máximo de cumplimiento efectivo es de 35 años. Por eso, aunque las penas suman 73, Figueroa no estaría preso más allá de ese límite.
Quejas por el régimen de encierro en Ezeiza
Mientras tanto, la defensa busca cambiar las condiciones de detención en el penal de Ezeiza. Según su abogado, Figueroa pasa 23 horas encerrado, casi no ve a su familia y no puede hablar con otros presos. “El régimen viola todas las garantías”, denunció el defensor, que adelantó que insistirá con planteos.
En una audiencia, el propio Figueroa contó que desde hace más de un año solo tiene 20 minutos semanales para hablar con su familia. Dijo que estudia Abogacía, pero depende de que le pasen los apuntes. “Es una tortura lo que estoy viviendo”, expresó. También aseguró que comparte pabellón con miembros de Los Monos y detenidos por terrorismo, aunque afirmó que no tiene contacto con ellos.
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