50 años después: el drama de los dos seminaristas que desaparecieron sin dejar rastro

Dos seminaristas desaparecieron tras un allanamiento en 1976. ¿Qué pasó con ellos? La historia de una tragedia que cumple 50 años.

Por infotucuman · 27/06/2026 · min de lectura

El 4 de junio de 1976, mientras amanecía en el barrio Manuelita de San Miguel, un operativo policial irrumpió en una casa de formación de la congregación asuncionista. Buscaban al padre Jorge Adur, pero no lo encontraron. En cambio, se llevaron a dos jóvenes seminaristas: Carlos Di Pietro y Raúl Rodríguez. Nunca más se supo de ellos.

¿Quiénes eran los protagonistas?

La casa del barrio Manuelita albergaba a cuatro religiosos asuncionistas: el superior Jorge Adur y los seminaristas Carlos Antonio Di Pietro, Raúl Eduardo Rodríguez y Luis Ramón Rendón. Los tres habían hecho votos perpetuos y aspiraban al sacerdocio. Di Pietro y Rodríguez estudiaban teología y filosofía en el Colegio Máximo de los jesuitas, a pocas cuadras; Rendón, en el Seminario Metropolitano de Buenos Aires.

Las tensiones internas eran evidentes. Los seminaristas se quejaban ante el superior regional, padre Roberto Favre, por las constantes ausencias de Adur y el tono político de sus misas. Favre incluso se reunió con el entonces superior jesuita, Jorge Bergoglio, quien denunció insultos públicos de Adur contra su persona.

La decisión que llegó tarde

A principios de junio de 1976, el consejo regional decidió disolver la comunidad y redistribuir a los religiosos. La comunicación oficial estaba prevista para el lunes 7 de junio. Pero el viernes 4, antes del amanecer, varios vehículos policiales rodearon la casa. Entraron violentamente buscando a Adur, quien no estaba: se cree que fue advertido por Montoneros, organización a la que pertenecía clandestinamente.

Los allanadores interrogaron a Carlos y Raúl. Lo último que se sabe de ellos es el llamado que Carlos hizo al padre Favre a las 11:15 horas: “Recibimos un telegrama para él y se lo tenemos que entregar”. Favre, extrañado, intentó indagar, pero Carlos cerró con un “Que la paz de Jesús esté con vos”. Luego, el silencio.

El tercer seminarista, Luis Ramón Rendón, volvía de visitar a su familia en Olavarría. Un accidente de tránsito demoró su llegada y salvó su vida.

El destino de Adur

Mientras los seminaristas desaparecían, Adur pasó la noche anterior al operativo en un departamento de Recoleta, abusando de la confianza de un matrimonio amigo que le había dejado las llaves. Luego fue recluido en un monasterio benedictino en la provincia de Buenos Aires y finalmente sacado del país.

Nunca más se supo de Carlos Di Pietro y Raúl Rodríguez. Quienes los conocieron los recuerdan como “dos santos, diferentes entre sí, pero santos”. La historia de la comunidad asuncionista argentina, marcada por estas desapariciones, sigue siendo un capítulo abierto de la tragedia nacional.

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